13 de noviembre de 2014

Beato CARLOS LAMPERT. (1894-1944).


Martirologio Romano: En Halle an der Saale, Alemania, beato Carlos Lampert, muerto por quienes odiaban la fe de Cristo.

Nació en Göfis, Feldkirch, Austria. Fue ordenado sacerdote diocesano en 1918. Después de doce años de servicio pastoral en Dornbirn, fue enviado a Roma a estudiar Derecho canónico. Regresó a Innsbruck en 1938, y al año siguiente a Anschluss. Primero desempeñó la función de oficial del tribunal diocesano y después, en 1939, pro-vicario de la Administración Apostólica de Innsbruck Feldkirch, en Austria.
A partir de 1939, con la persecución de la Administración regional nazi contra la Iglesia: se opuso al desmantelamiento de un monasterio tirolés. Después fue acusado de llevar a la nunciatura una relación de denuncias de las intromisiones del regimen hitleriano en la vida de la Iglesia. Un tercer episodio está ligado con el martirio del beato Otón Neururer, en cuya necrología Lampert escribió “no olvidaremos como ha muerto”.
El sacerdote fue arrestado tres veces y encarcelado, hasta que fue enviado al campo de concentración de Dachau, dónde le cosieron en la chaqueta el triangulo rojo de los presos políticos. Fue liberado en agosto de 1940 y confinado en Pomerania. Fue espiado por «presunta actividad contra el Estado». Sus llamadas telefónicas y correspondencia fueron puntualmente interceptadas. 
Para ayudar a la pastoral de la parroquia de Stettino en la localidad de Zinnowitz (en la isla de Usedom), se encontró en una situación delicada. La parroquia se encontraba a poca distancia de Peeneumünde, centro de la producción de las bombas V1 y V2. En la capilla de la isla celebraba regularmente la misa, continuaban con un encuentro fraternal con las religiosas y algunos fieles. Se escuchaba la radio de Londres y se hacían comentarios. Fue relativamente fácil, para los delatores, acusarle de difundir información relativa a las armas que se producian en la isla. El 4 de febrero de 1943 fue arrestado junto con otras 40 personas bajo acusación de «favorecimiento hostil», «difusión de informaciones militares» y «escucha de transmisiones enemigas». 
Los dos procesos a los que fue sometido concluyeron con la condena a muerte por espionaje. El sacerdote austriaco Carl Lampert fue decapitado con otros dos sacerdotes, Herbert Simoleit y Friedrich Lorenz en Halle en Saale (Sajonia). Murió pronunciando los nombres de Jesús y de María. Fue beatificado por SS Benedicto XVI el 13 de noviembre de 2011.