29 de octubre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Feliciano. c. s. III. 
Martirologio Romano: En Cartago, en la actual Túnez, san Feliciano, mártir
En la iglesia palermitana de San Giorgio Genovese se veneran las reliquias de un mártir de Cartago, que se piensa que sea el que se celebra hoy; al menos la festividad coincide.

San Narciso de Jerusalén. (c.96 - 222). 
Martirologio Romano: Conmemoración de san Narciso, obispo de Jerusalén, merecedor de alabanzas por su santidad, paciencia y fe. Acerca de cuándo debía celebrarse la Pascua cristiana, manifestó estar de acuerdo con el papa san Víctor, y que no había otro día que el domingo para celebrar el misterio de la Resurrección de Jesucristo. Descansó en el Señor a la edad de ciento dieciséis años.
Era de origen gentil y nació en Grecia; tenía casi 100 años cuando fue elegido 15º obispo de Jerusalén; otros autores dicen que sólo tenía 40 años. El año 195, impulsó en un sínodo de Cesarea sobre la celebración pascual como el primer día del Señor (Domingo), y coincidente con la celebración de la Pascua de la iglesia romana. 
Su rigor en evitar el desvío doctrinal le llevó a ser calumniado; se dijo que había cometido perjurio, Narciso para evitar cualquier escándalo prefirió dejar la ciudad y así no dividir a la comunidad; se retiró como ermitaño al desierto de Judá. Los cristianos de Jerusalén, creyéndole muerto, eligieron nuevo obispo, pero, transcurridos muchos años volvió cuando los calumniadores dijeron la verdad. Le pidieron que fuera de nuevo el obispo de la ciudad, aceptó con la condición de tener como coadjutor a su amigo san Alejandro de Jerusalén, que ya era obispo de Capadocia. Vivió profundamente la oración y la penitencia. San Alejandro, fue su sucesor. 

Santa Anastasia de Roma. M. 253. 
Junto con Cirilo. Todo lo que sabemos de estos santos es lo que decía el antiguo Martirologio Romano: "En Roma la pasión de los santos mártires Anastasia la Anciana, virgen, y Cirilo. La primera fue encadenada durante la persecución de Valeriano bajo el prefecto Probo, torturada... le cortaron los senos, arrancadas las uñas, rotos los dientes, cortadas las manos y los pies, y por fin decapitada... pasó junto a su Esposo; Cirilo, que le ofreció agua cuando ella la suplicaba, recibió el martirio en recompensa". Su pasión es una composición imaginaria que tiene que ver con el martirio de santas Anastasia y Basilisa, y existe la duda de que estos santos hayan existido. 
En la fecha de hoy sólo se celebra a santa Anastasia, y en fecha de ayer, 28 de octubre, se celebra san Cirilo, pero posiblemente éste último santo se haya caído del calendario romano por las dudas que genera su existencia fuera de la leyenda.

San Narciso de Gerona. M. c. 307. 
Martirologio Romano: En la ciudad de Gerona, en la Hispania Tarraconense, conmemoración de san Narciso, obispo y mártir.
Obispo de Gerona. De origen centroeuropeo que durante la persecución de Diocleciano tuvo que huir y refugiarse en la ciudad de Augsburgo. Se cuenta que estando en esta ciudad entró en el burdel de santa Afra, y allí la convirtió. Más tarde en unión con el diácono san Félix de Gerona, llegó a Gerona, que convirtió en su centro apostólico y, unos años después, cuando iba a celebrar misa fue martirizado junto a su diácono. Parce ser que el Narciso de Gerona no es el mismo que el de Augsburgo. Como tampoco, parece ser no es el mismo el Félix diácono, que el Félix apóstol de los gerundenses, que sería un laico. Patrón de Gerona y Augsburgo.  
mártires sidonistas

San Zenobio de Sidón. M. 310. 
Martirologio Romano: En Sidón, de Fenicia, san Zenobio, presbítero, que durante la durísima persecución bajo el emperador Diocleciano animó a otros al martirio, siendo también él coronado con la muerte.
Presbítero y médico en Sidón; fue descuartizado con ganchos de hierro, en Antioquía, durante la persecución de Diocleciano. 

San Teodario. M. 575. 
Martirologio Romano: En el territorio de Vienne, en la Galia, san Teodario, abad, el cual, discípulo de san Cesáreo de Arlés, estableció unas celdas para monjes y fue designado por el obispo como intercesor ante Dios y presbítero penitenciario para todos los habitantes de la ciudad.
Nació en Arcisia (Saint-Chef d'Arcisse) del Delfinado. Después de haber practicado la vida monástica en Lérida y de haber recibido la ordenación sacerdotal de manos de san Cesareo de Arles, regresó a su ciudad natal; ah se le unieron varios discípulos, para quienes construyó primero una serie de celdas y más tarde un monasterio cerca de Vienne. Desde antiguo existía ahí la costumbre de elegir a uno de los monjes más santos para que llevase voluntariamente vida de recluso. El elegido se retiraba a una celda, en la que pasaba el tiempo orando y ayunando para obtener la divina misericordia sobre el pueblo y sobre él. Tal práctica habría constituido una superstición y un abuso, si las gentes hubiesen abandonado la oración y la penitencia so pretexto de que otro las practicaba en su favor. El pueblo eligió a san Teuderio para ese estado de penitencia. El santo aceptó gozosamente y pasó los últimos doce años de su vida en la iglesia de San Lorenzo, cumpliendo fervorosamente su obligación. Dios le concedió un extraordinario don de milagros que le hizo muy famoso. 

Santa Ermelinda. M. c. 595. 
Nació en Lovenjoul en Brabante (Bélgica), en el seno de una rica familia ligada a la familia de los Pipinos. Cuando era joven decidió rechazar toda propuesta de matrimonio y abandonó sus riquezas y beneficios y fue en busca de la soledad y el silencio. Se quedó a vivir en la actual aldea de Beauvechain, donde se dedicó a las prácticas religiosas, frecuentando la iglesia durante la noche y descalza. Se dice que tuvo que hacer frente a dos hermanos, señores del lugar, que intentaron seducirla, y decidieron raptarla durante sus oraciones nocturnas, pero advertida por un ángel consiguió huir y marchó a Meldaert o Meldrick en Bravante, en la diócesis de Malinas, donde vivió como reclusa hasta su muerte con 48 años de edad. Está enterrada en la iglesia de Meldaert.

San Colmán de Kilmacduagh. (c.560 - c.632).  
Martirologio Romano: En Kilmacduagh, de Hibernia (hoy Irlanda), san Colmán, obispo.
Era hijo de un jefe de tribu irlandés de Duac y nació en Kiltartan. Vivió durante muchos años como ermitaño en Arranmore, donde construyó dos iglesias. En el 592, buscó una mayor soledad en los bosques de  Burren, en el condado de Clare, y en el 610, fundó el monasterio de Kilmacduagh (“iglesia del hijo de Duac”) la que gobernó como abad mitrado y que se convirtió en el centro de la diócesis de Aidhne. Patrón de Kilmacduagh 

San Dodón de Wallers. M. c. 750. 
Martirologio Romano: En Moustiers-en-Fagne, cerca de Cambrai, en Neustria, san Dodón, abad, que, presidiendo el monasterio de Wallers, prefirió retirarse a la vida eremítica.
Nació en la zona de Laón; desde niño fue confiado a san Ursmaro; primero fue monje en Lobbes y después fue elegido abad de la abadía de Wallers-en-Fagne, después se retiró a vivir como ermitaño en Moutiers-en-Fagne en el territorio de Cambrai en Francia.

San Esteban de Caiazzo. (935-1023). 
Nació en Macerata (Italia); estudió en Capua y fue nombrado abad benedictino del monasterio del Salvador en Capua. Obispo de Caiazzo en el 979. Fue un obispo entregado a su ministerio y su episcopado duró 44 años, en los que dio testimonio de la caridad. Solía llamarse confesor de Dios, comprometido con la oración, el ayuno y la penitencia. Este, quizás, fue el motivo que su fama de “prdilecto del Señor”superó los límites de la iglesia caiatina. Fue un firme defensor de los oprimimos y un obispo justo. Tuvo dones taumatúrgicos. Su cuerpo incorrupto descansa en la catedral de la diócesis y en él se produjeron muchos milagros. Patrón de Caiazzo.