17 de agosto de 2015

San MAMANTE DE CESAREA. M. c. 275.


Martirologio Romano: En Cesarea de Capadocia, san Mamas, Mamés o Mamante, mártir, que, siendo pastor de condición muy humilde, vivió solitario en los bosques con la máxima frugalidad y, proclamando su fe en Cristo, consumó el martirio durante el imperio de Aureliano.

Según la leyenda nació prematuramente en Cesarea de Capadocia, mientras eran martirizados sus padres santos Rufina y Teódoto, y después de una existencia sujeta primeramente dedicada al pastoreo y después a continuas a detenciones, interrogatorios y castigos, murió en Cesarea, durante la persecución de Aureliano, a manos de un gladiador que lo desventró.
La "passio" más antigua narra que era un muchacho de 12 años que vivía con el obispo de Cesarea de Capadocia, Taumasio, que al morir mártir bajo el gobierno de Aureliano, a Mamés se le respetó por su corta edad, sintió una voz que le impulsó a abandonar la ciudad. Así comenzó su predicación a los animales salvajes, acompañada de la lectura del Evangelio. Así vivió durante cinco años, alimentandose de miel y leche que le daban los animales, y él fabricaba quesos que enviaba a los cristianos perseguidos. Al enterarse de su actividad el gobernador Alejandro, mandó detenerlo acusado de magia, pero los soldados que fueron a prenderle se convirtieron, y todos fueron arrestados y conducidos a la cárcel, los soldados fueron decapitados y a Mamés se le aplicó toda suerte de torturas, y se le arrojo a las fieras, pero estas lo respetaron. Durante su estancia en la cárcel consiguió liberar a los presos y convertir a muchos. Al final murió tranquilamente, después de predecir la muerte del gobernador Alejandro, como así sucedió. Se decía que era uno de los pastores de Belén. Los santos Gregorio Nacianceno y Basilio "el Grande" lo elogiaron porque su martirio abarca toda una vida. Su vida es muy venerada en Oriente, pero sus Actas no son muy fiables.