27 de agosto de 2015

Beata MARÍA PILAR IZQUIERDO ALBERO. (1906-1945).


Martirologio Romano: En San Sebastián, en España, beata María del Pilar Izquierdo Albero, virgen, que muy probada por la pobreza y por graves enfermedades, sirvió a Dios mostrado una caridad singular en favor de los pobres y afligidos, para cuyo servicio fundó la Obra Misionera de Jesús y María.

Nació en Zaragoza, en el seno de una familia muy pobre, pero cristiana. Desde muy pequeña se distinguió por su amor a la Eucaristía y a María. Con frecuencia se escapaba a la basílica del Pilar, para hacer compañía a Jesús Sacramentado y a María. Socorrió a los pobres con su propia comida e intercambió sus vestidos por los harapos de los otros. No pudo realizar ningún estudio, y apenas sabía leer y no sabía escribir, aunque aprendió a bordar, labrar el cuero y el oficio de alpargatera.
Sufrió varias enfermedades graves que la llevaron a una parálisis y una ceguera de las que se recuperó milagrosamente; por causa de su salud tuvo que trasladarse durante cuatro años al pueblo zaragozano de Alfamén. "El sufrimiento es la puerta más recta y verdadera para entrar en el templo de la santidad" dijo. De regreso a Zaragoza trabajó en una fábrica de zapatos. En la buahardilla donde se alojó, fueron muchas personas de toda clase social para pedirle consejo, y salvó muchas vocaciones durante la guerra civil. El dinero que le daban como limosna, lo repartía entre los más pobres.
Fundó la Obra Misionera de Jesús, María y José, en 1939, cuando todavía estaba enferma. Esta fundación se encarga de trabajar en los suburbios y de ayudar al restablecimiento espiritual de España. María Pilar en esta segunda etapa de su vida sufrió toda clase de incomprensiones, calumnias, desprecios. El obispo de Madrid revocó el decreto de aprobación y la curia de Zaragoza declaro que su repentina curación no había sido un milagro, sino una falsedad y la acusaron de engañadora, endemoniada, ilusa, falsaria. Soportó pacientemente todo esto, esperando que la Providencia pusiera todas las cosas en su sitio. Algunas compañeras abandonaron la fundación ante las críticas. En 1941, el obispo de Madrid aprobó su fundación. Poco después volvió a ser probada por la enfermedad a causa de los quistes del vientre y volvió a ser incomprendida y calumniada, surgiendo graves dificultades dentro de su fundación, por lo que aconsejada por su confesor, tuvo que retirarse de su propia obra en 1944. La siguieron 9 de sus colaboradores. Se fue a San Sebastián, donde llevó la cruz del sufrimiento, amando y perdonando. Por un accidente de coche se fracturó una pierna y se le manifestó un tumor maligno. Falleció a los 39 años en San Sebastián, recordando el amor que sentía hacia su fundación que la había abandonado. Años después su Instituto obtuvo la aprobación pontificia. María del Pilar fue beatificada el año 2001 por san Juan Pablo II.