29 de julio de 2015

Santos LÁZARO y MARÍA DE BETANIA. M. c. 60.


Martirologio Romano: Conmemoración de santos Lázaro, hermano de santa Marta, que el Señor lloró cuando estaba muerto y resucitó, y de María, su hermana, que, mientras Marta estaba empeñada en sus múltiples servicios, ella estaba sentada a los pies del Señor escuchando su palabra

Lázaro llamado "el amigo de Jesús". Es el Lázaro del evangelio (Jn 11, 1-44), hermano de Marta y María. Jesús le resucitó en Betania, y lloró por él, quizás el amor que Cristo tenía por él es mucho más que la leyenda, representa uno de los grandes signos salvíficos realizados por Jesús ante el mundo, prefigurando su propia resurrección. La leyenda le hizo viajar al sur de Francia, junto con las tres Marías, y allí evangelizó con la dignidad de obispo, en Marsella o Chipre, y murió mártir. 
María era natural de Betania, en el Evangelio, aparece sirviendo a Jesús: "Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de la muerte. Le ofrecieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los comensales".
Según el evangelio de san Juan, María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, le ungió los pies a Jesús y se los secó con el pelo. "La casa se lleno de la fragancia del perfume" (Jn 12, 1-3). Con esta acción María anticipa la muerte de Jesús, ya que Judas se quejó del derroche de dinero en gastarlo en el perfume, y Jesús le dijo: "Déjala que lo haga para el día de mi sepultura". Aquí Marta y María no estan en oposición, como en el relato de Lucas: es posible que Marta durante el banquete desempeñara una función de "diacono" y ambas hermanas están representadas como "ministros". Marta es la acción. María es la oración. La hagiografía la ha equivocado con santa María Magdalena, pero son dos personajes distintos.