29 de julio de 2015

San MARTA DE BETANIA. M. 80.


Martirologio Romano: Memoria de santa Marta, que recibió en su casa de Betania, cerca de Jerusalén, a Jesús, el Señor, y muerto su hermano Lázaro, proclamó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo, que has venido al mundo».


Hermana de Lázaro y María. La primera vez que aparece en el Evangelio parece una mujer decidida. Algunos historiadores piensan que era la mayor de los tres hermanos, sencillamente porque san Lucas dice que "por el camino entró Jesús en una aldea, y una mujer de nombre Marta lo recibió en su casa". En esta ocasión Marta se convertirá en el símbolo de la persona que se atarea en las cosas. "Señor, ¿no te importa nada que mi hermana me deje sola para hacer todo? ¿por qué no le dices que me ayude?...". "Marta, Marta, te inquietas y te agitas por mucho, por demasiadas cosas. Sólo una tiene valor, María ha elegido la parte mejor, que no le será quitada".
La segunda vez es cuando había muerto Lázaro y le pidió a Jesús que resucitase a su hermano (Lc 10,38, Jn 11,2). Ante la incredulidad de Marta de que Jesús pueda resucitar a su hermano, Jesús le dijo: "¿No te he dicho que si crees, verás?". Y del corazón de Marta brotó una profunda confesión de fe: "Si, Señor; yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios que tenía que venir al mundo".
La tercera vez aparece de nuevo sirviendo. Dice san Juan que "seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quién había resucitado de la muerte. Le ofrecieron allí una cena. Marta servía". La tradición dice que se fue a Marsella, con sus hermanos y santa María Magdalena, y terminó en Provenza, donde se creyó que su cuerpo fue encontrado en Tarascón y de aquí surgió la leyenda. Patrona de Tarascon. MEMORIA OBLIGATORIA.