29 de julio de 2015

San LUPO DE TROYES. (384/90 - 478).


Martirologio Romano: En Troyes, ciudad de la Galia Lugdunense, san Lupo, obispo, que con san Germán de Auxerre fue a Bretaña para luchar contra la herejía de los pelagianos, defendió después con la oración a su ciudad del furor de Atila y, habiendo ejercido de modo admirable el sacerdocio durante cincuenta años, descansó en paz.

Nació en Toul dentro de una noble familia. Practicó la abogacía durante algunos años con gran reputación. Se casó con Pimeriola, una hermana de san Hilario de Arles; después de siete años, de común acuerdo se separaron. Lupo ingresó en la abadía de Lerins, gobernada por san Honorato; cuando el abad fue nombrado obispo de Arles, se marchó a Macon en Burgundia para disponer de un patrimonio que había dejado allí en caridades. Se estaba preparando para volver a Lerins cuando, en el 426, fue nombrado obispo de Troyes. 
Una asamblea de obispos en Arles, comisionó a san Germán de Auxerre y a Lupo de Troyes en un viaje evangélico a Britania que fue muy provechoso entre los pelagianos que habían invadido aquellas tierras con su herejía; en ese viaje se encontraron con santa Genoveva, aún niña, en Nanterre y la consagraron a Dios. 
Regresó a su diócesis, y renovó las costumbres de los fieles. Frenó a Atila para que respetase su ciudad en el 453; se dice que el rey de los hunos cuando fue vencido llamó a Lupo para que lo acompañara a sus tierras, este gesto fue mal interpretado y tuvo que estar durante dos años fuera de su diócesis, dedicándose a la oración en un retiro. Cuando su caridad y su paciencia vencieron a las malas lenguas, regresó a su diócesis, que gobernó durante 52 años. Murió a los 94 años. No todos estos particulares son verificables históricamente.