20 de julio de 2015

Santos LEÓN IGNACIO MANGIN, PABLO DENN y MARÍA ZHOU WUZHI. M. 1900.



Martirologio Romano: En la aldea de Zhoujiahe junto a la ciudad de Yingxian en la provincia de Hebei en China, martirio de los santos León Ignacio Mangin y Pablo Denn, sacerdotes de la Compañía de Jesús, que en la persecución de los bóxers, mientras animaban en la iglesia a los fieles, fueron ejecutados delante del altar por los enemigos que habían hecho irrupción en el lugar. Junto a ellos murió santa María Zhou Wuzhi, que, queriendo proteger con su propio cuerpo a san León ministro de la celebración, cayó herida de muerte



León Ignacio nació en Verny, Moselle, Francia en 1857. Hijo de un juez de paz. Estudió en los colegios de Metz y Amiens de los jesuitas. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1875 al Noviciado de Saint-Achevi-lez-Amiens en Somme. Terminó Filosofía en Lovaina, Bélgica y fue destinado a las misiones de la China, partiendo en 1882.
Tchou-Kia-Ho se convirtió muy pronto en un asilo para 3.000 cristianos. El padre Mangín sabía que el norte de su distrito ya había sido atacado, pero no imaginaba que su ciudad no tardaría en serlo también. Los boxers aparecieron el 14 de julio, pero se los hizo retroceder. Los ataques que emprendieron durante los tres días siguientes, resultaron en otras tantas derrotas para ellos. Pero el 20 de julio, regresaron apoyados por las tropas regulares y, hacia las siete de la mañana, vencieron la defensa y entraron en la ciudad, en donde mataron a todos los transeúntes que encontraron al paso. Más de mil personas se habían refugiado en la iglesia; el padre Mangín y el padre Denn se colocaron ante el altar para dar valor y reconfortar a sus ovejas aterrorizadas. Los boxers llegaron, abrieron a empellones la puerta de la iglesia, pero no entraron, sino que, desde fuera vociferaron: «A todos los que salgan se les perdonará la vida». El padre Mangín, que no quería ver a su grey dispersada, alzó el crucifijo y habló a sus fieles: «Quedémonos aquí», les dijo, «¿qué importa si es ahora o después? Tarde o temprano nos veremos todos en el cielo». El padre Denn avanzó entre los fieles mientras recitaba el Confiteor y después el acto de contrición. El padre Mangín dio a todos la absolución general. Los boxers impacientes por la tardanza, comenzaron a hacer disparos al aire. Después abrieron el fuego contra los cristianos que se hallaban en el interior de la iglesia.
Terminó de estudiar teología en Zhangjiaz, tras lo cual pasó al distrito de Gucheng como misionero y además se encargó allí de un pequeño colegio con 30 internos. Habiendo hecho su tercera probación en 1890, se le nombró administrador del area de Hejianfu, que constaba de 240 parroquias y 200.000 cristianos. Posteriormente, reconstruyó la residencia de Zhenzhao en 1895 y a fines de 1897 se le encargó la Misión de Jingzhou, donde bautizó 2.000 almas hasta 1899.
Pablo Denn nació en Lille, Francia en 1847. A la muerte de su padre tuvo que encargarse de su familia, entrando a trabajar a un banco a los 14 años. Ingresó a la Compañía de Jesús en Champagne, Francia en1872. Partió para la China en 1880. María Zhou Wuzhi, era la esposa de Esteban, el administrador de la comunidad cristiana de la misión de Tchou-Kai-Ho, dirigida por León Ignacio Mangin. Fue una magnífica esposa y colaboradora activa de la misión. 
María Tchou-Ou-Cheu trató de defender con su cuerpo al padre Mangín y cayó herida. El padre Denn, alcanzado por las balas, se arrodilló ante el padre Mangín, para recibir la última absolución, segundos antes de que una descarga le abriese el pecho. Mientras tanto, los boxers habían prendido fuego al techo de esteras y cañas de la iglesia, por donde las llamas se extendieron rápidamente. La sotana del padre Mangín comenzaba a arder cuando una descarga lo hizo caer muerto al pie del altar. Al medio día, el techo de la iglesia se había desplomado sobre los cristianos ya muertos, y el fuego acabó de consumir sus cuerpos.
A este grupo de mártires anónimos hay que añadir todos aquéllos a quienes los boxers encontraron en las calles, en las casas o en los alrededores. El proceso de beatificación enumera cincuenta y seis nombres de las personas sobre quienes algunos testigos pudieron transmitir detalles.