25 de julio de 2015

Beato JUAN SORETH. (1394-1471).


Martirologio Romano: En Angers, ciudad de Francia, beato Juan Soreth, presbítero de la Orden de los Carmelitas, en la que introdujo una observancia más estrecha y la amplió con conventos para monjas.

Natural de Caen en Normandía. Desde muy niño se sintió llamado a la vida religiosa e ingresó en los carmelitas de su misma ciudad. En el noviciado fue modelo de observancia religiosa y sus mismos compañeros intentaban imitarlo. Hacia 1417 fue ordenado sacerdote. Estudió en la universidad de París llegando a ser doctor en 1438. Fue elegido provincial de los carmelitas de Normandía por los que trabajó con ahínco para reformarles y devolverles su primitivo fervor religioso. Y en 1440 fue elegido superior de la provincia religiosa de Francia. Fue elegido prior general de la Orden en el 1451, y los gobernó durante 20 años con gran celo y suma prudencia hasta su muerte. 

Una cosa se propuso desde el primer momento: reformar a los carmelitas. Así nacieron conventos llamados de "observancia o reformados" en los que se observaba la regla con total entrega. Durante su tiempo se propagó mucho la así llamada congregación o reforma Mantuana, que aunque dependiendo de la cabeza de la Orden, gozaba de cierta autonomía. En ella se observaba rigurosamente la regla y las propias “Constituciones”. Él mismo compuso un comentario a la regla de san Alberto que es la que hoy observan los carmelitas llamada “Expositio paraenetica in Regulam Carmelitarum”. Quiso mantener la pureza carmelitana y su unidad. Intentó crear en las provincias de la Orden al menos un convento de estricta observancia, antes de la reforma de Teresa de Jesús, y esta reforma tuvo cierto éxito, entre otras cosas, empezaron a florecer los conventos femeninos, llamados "Beguinas", difundiéndose pronto por toda Europa. En este quehacer encontró una valiosa ayuda en la beata Francisca de Amboise. En 1452 consiguió del papa Clemente V la aprobación canónica de la Segunda y Tercera Orden del Carmelo.
Estando en Lieja durante la devastación de la ciudad por parte de Carlos el Temerario, duque de Borgoña y conde de Flandes: desafiando a la muerte, Juan recogió las sagradas formas que el populacho había arrojado y esparcido por el suelo y las llevó a la iglesia de la Orden. 
El beato murió en Angers, el 25 de julio de 1471. Se ha dicho que fue envenenado por un fraile que se oponía a la reforma; pero tal acusación es falsa. El P. Juan Soreth, consumido por el trabajo y los viajes, falleció a causa del cólera que contrajo al comer fresas poco maduras. Desde su muerte, el pueblo cristiano comenzó a venerarle. El proceso de beatificación de la beata Francisca de Amboise renovó, en 1863, la memoria del P. Soreth, y el papa beato Pío IX confirmó su culto en 1865.