1 de julio de 2015

Beato IGNACIO FALZON. (1813 - 1865).

(malt.: Nazju Falzón).
De fuego, ardiente. Bravo, nacido hijo.

Martirologio RomanoEn La Valetta, en la isla de Malta, beato Ignacio Falzon, que, como clérigo, consagró su vida a la oración y a enseñar la doctrina cristiana, poniendo gran celo en ayudar a los soldados y marineros para que abrazasen la fe católica, antes de partir hacia la guerra.


Nació en La Valletta (Malta), en el seno de una familia acomodada. A los 15 años recibió la tonsura clerical y después las ordenes menores, pero nunca se sintió digno del sacerdocio, a pesar de las instancias de su obispo. En 1833, obtuvo el doctorado en Derecho canónico y civil en el Ateneo de Malta, aunque nunca ejerció su profesión. Estudió ingles (cosa rara en la época) pero esencial para mantener relaciones con los soldados ingleses que llegaron a Malta para preparar la guerra de Crimea.
Su trabajo fue la catequesis con los niños. Fue muy devoto de la Eucaristía. La adoración y la meditación fueron su alimento espiritual, hasta el punto que suscitó la admiración de los fieles que frecuentaban la parroquia de San Pablo Náufrago y la franciscana de Santa María de Jesús. Tuvo una devoción especial por María y san José. Siempre apoyó las vocaciones sacerdotales. Socorría continuamente a los necesitados. Edificó a todos con sus virtudes, especialmente a los soldados y marineros británicos. Comenzó organizando oraciones y clases de catecismo para los militares católicos que se preparaban para partir al frente.
Al acercarse a ellos, muchos no eran católicos, anticipó el espíritu ecuménico de respeto y de diálogo, y consiguió la conversión al catolicismo a más de 650 anglicanos. Además, sobresalía por su capacidad de inspirar confianza incluso en los que no se habían convertido: le encomendaban sus objetos personales y valiosos, para que se los entregara a sus seres queridos en caso de muerte.
Vivió una existencia silenciosa: su santidad se intuía viéndolo orar ante el Santísimo. Algunos de sus colaboradores se hicieron sacerdotes y capellanes militares o navales, y uno de ellos, que permaneció en Malta, prosiguió esta misión. Fue miembro de la Orden franciscana seglar. Murió en La Valletta y está sepultado en la tumba de la familia en la iglesia franciscana de Santa María de Jesús, en la Valletta. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 9 de mayo de 2001.