6 de julio de 2015

Beata MARÍA TERESA LEDÓCHOWSKA. (1863-1922).


Martirologio Romano: En Roma, beata María Teresa Ledochowska, virgen, que se entregó totalmente al cuidado de los africanos oprimidos y fundó el Instituto de San Pedro Claver.

Nació en Loosdorf (Austria) en el seno de una noble familia. Era hermana de la beata Úrsula Ledóchowska, fundadora de las Hermanas Ursulinas del Sagrado Corazón Agonizante y su hermano fue Prepósito general de los jesuitas. Ella ostentó el título de condesa y fue dama de honor de la Corte del Gran Duque Fernando y la Gran Duquesa Alicia. En 1888 conoció al Cardenal Lavigèrie, arzobispo de Argel. Desde entonces se dedicó a luchar contra la esclavitud en África. En 1889, influida por Lavigèrie, fundó la revista "El Eco de África" y organizó una imprenta para editar publicaciones religiosas misioneras. Durante años combinó sus seductoras actividades con escritos en contra de la esclavitud. Finalmente, en el año 1891, cuando su deseo de escribir acerca de las misiones africanas comenzó a usurpar una mayor porción de su tiempo, pidió ser liberada de la Corte. Renuentemente, la familia real, aceptó. María escribió: "Ofrecida la Sagrada Comunión para el nuevo modo de vida. Muy feliz y serena... abandono el tabaco".
En 1894 León XIII la recibió en audiencia y bendijo su idea de fundar un Instituto misionero para luchar contra la esclavitud en África. Se entregó de lleno a la obra. Concibió un núcleo de Hermanas consagradas, otro de miembros externos con promesa de servicio a las misiones de África y otro de celadores dispuestos a colaborar en todo lo que la obra de las misiones precisase. Reclutó adeptas en Viena, en Estalingrado y en diversos lugares. Gastó sus débiles fuerzas animando a las gentes de la sociedad de su tiempo en que cooperasen activamente en pro de la evangelización de África. Su mensaje entusiasta cautivaba a las personas que la escuchaban. En 1901 cayó enferma y hubo de trasladarse a Roma, a la casa adquirida como sede central del Instituto. Su vida quedó ya centrada en dirigir las obras misionales que iban surgiendo. Fundó las Misioneras de San Pedro Claver (Hermanas Claverianas) para la redención de los esclavos y las misiones africanas y fue conocida como "madre África".
En 1908 el "Eco de África" salía ya en nueve idiomas. Publicó también "II Fanciullo negro", en varios idiomas. En 1909 inició el "Almanaque" misionero. Prácticamente circulaban por toda Europa. El Instituto se hacía cada vez más internacional y la Fundadora animaba las diversas actividades para promover el amor a las misiones y para recoger donativos. Falleció, después de una breve enfermedad.