3 de julio de 2015

Beata MARÍA ANA MOGAS FONTCUBERTA. (1827 - 1886).



Martirologio RomanoEn Fuencarral, pueblo cercano a Madrid, en España, beata María Ana Mogas Fontcuberta, virgen, fundadora del Instituto Franciscano de Hermanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, para la educación de las niñas y el cuidado de pobres y enfermos.


Nació en Corró de Vall-Granollers, Barcelona, en el seno de una familia cristiana. A los 14 años, se quedó huérfana de padre y madre, y marchó a Barcelona, a casa de su tía doña María Mogas; su formación en su juventud fue esmerada, inmersa hasta los 18 años en la vida social de la clase burguesa y acomodada. Formó parte de la primera comunidad de las Terciarias Capuchinas de la Divina Pastora, formada por José Tous Soler, capuchino, obligado a exclaustrarse, y otras dos capuchinas, sor Isabel Jubal y sor María Valdés, también exclaustradas, que intentaban rehacer la vida religiosa dedicadas a la enseñanza. Fundó las Franciscanas Capuchinas de la Madre de la Divina Pastora en Ripoll, donde fue la superiora general y director general el padre Tous. Fue incansable y prudente superiora general de la Congregación hasta su muerte. Obtuvo el título de maestra,  y se dedicó asiduamente a la educación de las niñas, a los pobres y enfermos.
En 1865, viajó a Madrid, para hacerse cargo de una fundación, que se dedicaba a la regeneración de jóvenes prostitutas. Los problemas que pasó en Madrid, y la buena voluntad del padre Tous, para que las hermanas conocieran las dificultades que pasaban la comunidad de Madrid, y la dificultad de la comunicación, fueron la causa de la ruptura de ambas comunidades, formándose así dos ramas diferentes: Franciscanas Capuchinas de la Divina Pastora en Barcelona y Franciscanas de la Divina Pastora en Madrid, con constituciones propias, aprobadas por los respectivos obispos de Madrid y Barcelona. Esto le causó un gran dolor a María Ana, que repetía: "Dadme, Dios mío, un corazón puro, acompañado de recta intención". La caridad fue el faro que iluminó toda su vida. Murió en el pueblo de Fuencarral, Madrid, diciendo: "Hijas mías: amaos como yo os he amado, sufriros como yo os he sufrido. Caridad, caridad verdadera, amor y sacrificio". Fue beatificada por Juan Pablo II el 6 de octubre de 1996.