15 de junio de 2015

Beato CLEMENTE VISMARA. (1897 - 1988).

Mente gloriosa. Misericordioso, dulce, benigno.

Martirologio RomanoEn Mong Ping, Myanmar, beato Clemente Vismara, presbítero del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras, que por su trabajo apostólico y social en favor del pueblo birmano mereció ser llamado "Patriarca de Birmania".

Nacido en Agrate Brianza. Participó como infante de trinchera en la I guerra mundial, al final de la cual llegó a sargento mayor con tres medallas al valor militar. Ingresó en Milán al Seminario Lombardo para las Misiones Extranjeras, que luego pasaría a llamarse Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras, PIME, fue ordenado en 1923 y casi inmediatamente partió para Birmania. Fue destinado a Kengtung, territorio forestal, montañoso, casi inexplorado y habitado por tribus, todavía bajo el dominio de un rey local (Saboá) patrocinado por los ingleses. En catorce días a caballo llegó a Kengtung, allí vivió tres meses con el fin de aprender algo de las lenguas locales, luego el superior de la misión lo llevó a Monglin, en el límite entre Laos, China y Tailandia.
Llega a su destino en el mes de octubre de 1924 y permanecerá allí durante 32 años (con la II guerra mundial de por medio y el hecho de haber sido tomado prisionero por los japoneses). Clemente Vismara fundó de la nada tres parroquias: Monglin, Mong Phyak y Kenglap. Escribía en Agrate: "Aquí estoy a 120km. de Kengtung, si quiero ver otro cristiano debo mirarme al espejo". Vivió con tres huérfanos en un galpón de barro y paja. Su apostolado consistía en dar vueltas a caballo por las aldeas tribales, pintar sus tiendas y darse a conocer: llevaba medicinas, sacaba dientes, se adaptaba a vivir con ellos, al clima, a los peligros... Desde el inicio llegaban a Monglin huérfanos y niños abandonados para educarlos. En seguida fundó un orfanato que se convirtió en la casa de 200-250 huérfanos, hombres y mujeres. Hoy es invocado como "protector de los niños".
Su vida era pobrísima. Poco a poco nació una comunidad cristiana, llegaron las religiosas de María Niña a ayudarlo, fundó escuelas y capillas, arrozales y granjas, canales de irrigación, enseñó carpintería y mecánica, construyó casas con muros y llevó nuevos cultivos...
El beato Clemente fundó la Iglesia en un rincón del mundo donde no había turistas sino sólo contrabandistas de opio, brujos y guerrilleros de varias facciones; trajo la paz y estableció en el territorio las tribus nómadas que a través de la escuela y la atención de la salud, se incrementaron y hoy tienen médicos y enfermeras, artesanos y maestros, sacerdotes y religiosas, autoridades civiles y obispos. 
En 1956, después que había fundado la ciudadela cristiana de Monglin y había convertido a unas cincuenta aldeas a la fe en Jesucristo, el obispo lo trasladó a Mongping, a 250 kilómetros de Monglin en la exterminada diócesis de Kengtung, donde debió comenzar de cero. Clemente escribió a un hermano de comunidad: "obedezco al obispo, porque entiendo que si hago lo que pienso entonces me equivoco". Con sesenta años dio inicio a una nueva misión y fundó la ciudadela cristiana y la parroquia de Mongping, una segunda parroquia en Tongta y dejó en herencia otras cincuenta aldeas católicas. Murió en Mongping y fue sepultado cerca a la iglesia y en la gruta de Lourdes construida por él. Es el primer beato de Birmania. Fue beatificado el 26 de junio de 2011 por el papa Benedicto XVI.