15 de junio de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Amós. M. 785 a. C. (Antiguo Testamento). 
Carga. Dios me ha sostenido. Fuerte, valiente. 
Martirologio Romano: Conmemoración de san Amós, profeta, que, siendo pastor en Tecoa, y cuidador de sicómoros, fue enviado por Dios a los hijos de Israel para reafirmar su justicia y santidad divinas contra las abominaciones.
Es uno de los más antiguos entre los profetas menores de Israel. Era pastor y recolector de sicomoros en Tekoa, junto a Belén. Se trasladó a Samaría tras recibir su vocación (3, 8). Con la agudeza del creyente fue releyendo los acontecimientos y la historia que ante él se desarrollaban. Y su voz se hizo denuncia. No es extraño que fuera repudiado por un culto demasiado ligado con los gobernantes de turno. El sacerdote Amasías decidió expulsarlo de las cercanías del santuario de Betel. Amós fue un profeta a pesar suyo. Hubo una fuerza que lo tomó de detrás del rebaño y lo lanzó a una misión que nunca habría soñado: la de denunciar a los no creyentes sus crímenes contra la vida a los hombres de Israel su cómoda frivolidad y a las gentes de Judá su vacío ritualismo. Pero no se limitó a denunciar y a juzgar, que no hay un profetismo sin una oferta de misericordia, sin una exhortación a la esperanza. “Buscad a Yahvé y viviréis” (5, 6). Murió de un lanzazo. 

San Esiquio de Durostoro. M. 302. 
(Hesiquio). 
Tranquilo. 
Martirologio Romano: En Silistra, lugar de Mesia, san Esiquio, soldado, que fue detenido junto con san Julio, y después de él obtuvo, bajo el prefecto Máximo, la corona del martirio.
Soldado. Mártir en Mesia (Tracia), su ciudad natal. Asistió al martirio de san Julio de Durostoro, y cuando le iban a ejecutar, se acercó a él y le dijo: "Te ruego, Julio: cumple con gozo tu promesa y recibe la corona que el Señor ha prometido dar a los que le confiesan, y acuérdate de mí, que te he de seguir muy pronto. Saluda también de mi parte, con todo afecto, te ruego, a nuestro hermano Valencio, siervo de Dios, que por su buena confesión nos ha tomado la delantera camino del Señor". Fue ejecutado por el presidente Máximo durante la persecución de Diocleciano en Durostoro, hoy Silistra en Bulgaria. 

monasterio de Saint-Cyr
San Abrahán de Saint-Cyr. M. 480.
Padre de muchos.
Martirologio Romano: En Auvernia, en Aquitania, san Abrahán, monje, el cual, nacido a orillas del río Éufrates, se dirigió a Egipto para visitar a los eremitas, pero, detenido por los paganos, estuvo encarcelado durante cinco años. Más tarde, viajando a la Galia, se estableció entre los arvernios y se retiró al monasterio de Saint-Cyr, donde murió ya muy anciano.
Nació en la ribera del Eufrates; viajó a Egipto para visitar a los eremitas, pero fue capturado por unos salteadores que lo tuvieron prisionero durante cinco años; logró huir y se embarcó en una nave que iba a la Galia. Se estableció cerca de Clermont en Aquitania, donde vivió como ermitaño; fue elegido abad del monasterio de Saint Cyrgue (Cyr) y por ello fue ordenado sacerdote. 

Muerte de 10 cartujos en
la prisión de Newgate
Londres.
Beato Tomás Scriven. M. 1537. 
(ing.: Thomas Scryven). 
Gemelo. 
Martirologio Romano: En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Scryven, mártir, monje de la Cartuja de esta ciudad, que en tiempo del rey Enrique VIII fue encarcelado por su fidelidad a la Iglesia católica, y alcanzó la corona del martirio al morir de hambre en prisión.
Monje converso de la Cartuja de Londres. Llevado a la cárcel fue cargado de cadenas y sometido a la tortura de la argolla, y abandonado a su suerte, pues se le negó la comida, y por ello pereció de inanición el día 15 de junio del mismo año de la detención por su fidelidad a la Iglesia católica durante el reinado de Enrique VIII. Fue beatificado el 9 de diciembre de 1886 por el papa León XIII.

Beatos Pedro Snow y Rodolfo Grimston. M. 1598.
(ing.: Peter Snow). Piedra firme. Roca.
(Radulfo Grimstow. ing.: Ralph Grimston). Lobo de fama. Ayuda de palabra. 
Martirologio Romano: En York, también en Inglaterra, beatos mártires Pedro Snow, presbítero, y Rodolfo Grimston, los cuales, reinando Isabel I, fueron condenados a muerte y subieron juntos al patíbulo, el primero por ser sacerdote, y el segundo, por haber intentado liberarle.
Los dos eran naturales del Yorkshire y, aunque tenemos de ellos pocos datos, su martirio está bien atestiguado. El primero era sacerdote, se había ordenado en el continente el año 1591 y había vuelto a Inglaterra, ejerciendo su ministerio sacerdotal en York. Rodolfo Grimston era de Nidd y era un caballero, esto es, persona de clase acomodada, que practicaba la fe católica y no había dudado en hospedar y favorecer al sacerdote.
Iban juntos por la calle a finales de abril de 1598, cuando el sacerdote fue rodeado de quienes se disponían a arrestarlo. El caballero sacó la espada y quiso defenderlo, pero ambos vinieron a quedar presos. Comparecieron en juicio y declararon su fe, siéndoles aplicado el estatuto de Isabel por el cual se prohibía ordenarse en el extranjero y dar protección a los ordenados, recayendo sobre ellos la pena de traición. Se negaron a apostatar para salvar la vida. Fueron ahorcados y descuartizados en York el 15 de junio de 1598, y beatificados el 22 de noviembre de 1987 por SS Juan Pablo II.