16 de mayo de 2015

San SIMÓN STOCK. (c.1165 – 1265).

Que se le concede. Chato, narigudo. Encorvado.

Martirologio RomanoEn Burdeos, en el territorio de Gascuña, san Simón Stock, presbítero, que, primero ermitaño en Inglaterra, ingresó después en la Orden de los Carmelitas, que guió admirablemente, siendo célebre por su devoción singular a la Virgen María.


Se cree que nació en Aylesforth en Kent; posiblemente fue ermitaño, y la tradición le supone que llevó una vida solitaria haciendo penitencia dentro del hueco de un árbol, de ahí el sobrenombre "stock" que significa "tronco". En 1230, al agravarse la situación de los cristianos en Palestina, un grupo de monjes del monte Carmelo, se trasladó a Aylesforth, donde Simón "varón pío y tenaz” se unió a ellos. Hacia el 1245, fue elegido prior general de la Orden, y bajo su mandato ésta efectuó una gran transformación, modificando su regla para adaptarse a un género de vida muy distinto; se trataba que de renunciar a sus orígenes eremíticos para habitar en conventos dentro de las ciudades y ponerse al servicio de los fieles. La reforma suscitó una grave crisis, pues hubo muchos descontentos. La nueva Regla fue aprobada por los papas Honorio III, Gregorio IX e Inocencio IV, al mismo tiempo que san Luis IX rey de Francia, introducía la Orden en Francia. 
Se le ha llamado "el amado de María", compuso himnos a la Virgen, entre ellos destacamos el conocido "Ave stella matutina"y "Flos Carmeli"; en este período se sitúa la aparición de María a Simón, concediéndole el escapulario del Carmen y el privilegio de la salvación para quién lo llevara, según la tradición las palabras de María al entregarle el escapulario fueron: “Este privilegio tendrás tú y todos los carmelitas, que el que muriese llevando este hábito se salvará”. El rey Eduardo II, Enrique de Lancaster y muchas otras personas conocidas o anónimas llevaron secretamente el escapulario carmelitano debajo de sus ropas y murieron sin despojarse de él, convencidos de conseguir así su salvación.
Tras 20 años de gobierno, durante los cuales fundó conventos en Cambridge (1248), Oxford (1253), París y Bolonia, murió en Burdeos. No ha sido nunca canonizado pero es venerado como tal en casi todas las diócesis y considerado como uno de los grandes santos carmelitanos. Tiene culto local. Patrón de Burdeos.