1 de mayo de 2015

San RICARDO PAMPURI. (1897 - 1930).

(it.: Riccardo Pampuri).
Rico de fuerza. Firme gobernador

Martirologio Romano: En Milán, en Italia, san Ricardo (Herminio Felipe) Pampuri, quien, después de haber ejercido en el mundo con gran generosidad su profesión de médico, ingresó en la Orden de San Juan de Dios y, al cabo de casi dos años, descansó piadosamente en el Señor.

Nació en Trivolzio (Pavía). Se llamaba Herminio. Se quedó huérfano muy joven y sus abuelos lo llevaron a Turín, donde empezó a estudiar. Más tarde participó en grupos de Acción Católica, como joven cristiano seglar. Estudió Medicina en la universidad de Pavía gracias a su tío médico, Carlo Campari, y obtuvo, al licenciarse las máximas calificaciones en 1921. Durante su época universitaria, perteneció a las Conferencias de San Vicente de Paúl y a la Tercera Orden franciscana. Participó con heroísmo en la I Guerra Mundial como sanitario y aquella experiencia de cuerpos desgarrados le sirvieron para meditar sobre su vocación. 
Vivió su profesión médica como una misión, y se dedicó a ella con diligencia, altruismo y espíritu de sacrificio en Marimondo (pueblo en el que ejerció durante seis años)y situado a 20 kms. de Milán. Al mismo tiempo cultivó de forma especial su vida espiritual, dedicando mucho tiempo a la meditación y a la oración, además de realizar numerosas obras de caridad. Participó en las iniciativas parroquiales y en la vida de las asociaciones, a las que entregaba parte del dinero que ganaba. 
Aunque admiraba la Compañía de Jesús, vio que Dios le llamaba a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en la que ingresó en 1927, tomando el nombre de Ricardo. Fue ejemplar en la observancia de la regla y en el cumplimiento de las misiones médicas que se le encomendaron. Su primer trabajo, como hermano Hospitalario, fue instruir a sus hermanos más jóvenes que debían graduarse como enfermeros; se le confió también el cuidado del dispensario de cirugía dental. A los 33 años se le declaró una hemoptisis (tuberculosis) sin solución. Murió en Milán y su fama de médico entregado y buen religioso se extendió enseguida por toda Italia. Fue canonizado por Juan Pablo II el 1 de noviembre de 1989.