11 de mayo de 2015

San MÁYOLO DE CLUNY. (906 - 994).

(fr.: Maïeul de Cluny, Mayeul).

Martirologio RomanoCerca de Souvigny, en Borgoña, san Mayolo, abad de Cluny, quien, firme en la fe, seguro en la esperanza y repleto de una doble caridad, reformó numerosos monasterios de Francia e Italia.


Nació en Aviñón o en Valensolle, estudió en Lyon y cuando todavía era muy joven fue elegido archidiácono de Macon; poco tiempo después quisieron hacerle obispo de Besançon, pero huyó a Cluny y allí se hizo monje. En el 954 o 948, fue elegido abad coadjutor de Cluny por san Aymard; en el 965, era ya abad de pleno derecho. Bajo su mandato la reforma se desarrolló y difundió por toda Europa occidental. Fue amigo de Hugo Capeto, consejero de Otón el Grande, director espiritual de la emperatriz santa Adelaida; rechazó varias veces el solio pontificio. Mayolo poseía cualidades de excepción. En Francia, sometió a la regla de Cluny a las abadías de Saint Benigne de Dijon, Saint Germain de Auxerre y Marmoutier, y fundó la abadía de Souvigny en el Borbonesado. Ya de estudiante, decía de él un panegirista suyo: "Era más blanco que la flor del lirio, era más puro que la nieve. Sabía agradar a Cristo, y descollaba por la dignidad de su vida".
Si san Odón había sido un asceta, Mayolo fue un místico y tenía pasión por la lectura, tanto de los Santos Padres como de los filósofos. Los contemporáneos contemplaron en Mayolo una suprema elegancia, un gesto exquisito, una suave gravedad, una fisonomía noble, una elocuencia sublime, un acento aristocrático, un mirar firme y lleno de dulzura. En el momento de su muerte animaba a los suyos: "Valor, amigos, demos gracias al Señor. Os pido a todos que esta muerte inevitable sea para vosotros un motivo de alegría, como lo es para mí".
Mantuvo estrechas relaciones con Italia adonde viajó en seis oportunidades, entre los años 953 y 987, para ocuparse del priorato que había fundado en Pavía, y reorganizar los monasterios cluniacenses del norte de Italia. En Rávena, donde reformó el convento de San Apolinar in Classe, volvió a encontrarse con el emperador Otón el Grande. En ocasión de su último viaje, llevó consigo a Cluny a san Guillermo de Dijon que se convertiría en abad de Saint Bénigne de Dijon. Murió en Souvigny, Hugo Capeto se hizo cargo de los gastos de su funeral. Patrón de Cluny  y de Souvigny.