15 de mayo de 2015

San ISIDRO "Labrador". (c.1080 - c.1130).

Fuerte don.

Martirologio RomanoMemoria de san Isidro, labrador, que en Madrid, en el reino de Castilla, juntamente con su mujer, santa María de la Cabeza o Toribia, llevó una dura vida de trabajo, recogiendo con más paciencia los frutos del cielo que los de la tierra, y de este modo se convirtió en un verdadero modelo del honrado y piadoso agricultor cristiano.


Se piensa que nació en Madrid, en la parroquia de San Andrés y fue bautizado con el nombre de Isidoro de Merlo y Quintana, en recuerdo de san Isidoro de Sevilla. Su pequeña historia ha sido resumida así: "Allá en el siglo XII, mientras España forjaba con gloriosas hazañas la magna epopeya nacional y se abría a una civilización nueva, un labrador ignoto, vecino de Madrid -la Villa ganada a los moros por Alfonso VI- araba las tierras de su amo". Aún se puede concretar más. 
"Isidro nace en Madrid. (al ser reconquistada Madrid por los almoravides tuvo que huir a Torrelaguna). Se casó en Torrelaguna con María Toribia, de Uceda (beata María de la Cabeza). Tuvieron un hijo (san Illán), hijo del milagro y de la santidad. Trabajó para Iván de Vargas en tierras de Carabanchel Bajo y de Getafe, en las riberas del Manzanares y del Jarama. Rezaba en el campo, en San Andrés, en Nuestra Señora de Atocha, en la Almudena. Antes de labrar el suelo ¡oh tardanza de amor llena! en la Virgen Almudena labraba piadoso el cielo".
"Orar y Trabajar" cifró la vida de un humilde labrador de los campos de Madrid. "En su programa habitual, entraba primero la misa, la oración y después el trabajo". No intentó nada extraordinario, pero todo lo hizo extraordinariamente bien. Y el milagro más famoso: Isidro fue acusado por envidia de abandonar el trabajo por ir a misa. Iván de Vargas quiso comprobarlo y vio, asombrado, cómo descendían los ángeles a empuñar la esteva, mientras Isidro oía misa en la Almudena. Su vida está envuelta en la leyenda. Fundó una cofradía para dar culto al Santísimo Sacramento. Murió como un campesino, pero en su tumba comenzaron a suceder milagros, y por ello su fama se extendió. Su cuerpo está incorrupto enterrado en la catedral de Nuestra Señora de la Almudena. Fue canonizado por Gregorio XV el 12 de marzo de 1622. Patrón de Madrid.  MEMORIA FACULTATIVA en España.