15 de mayo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Euticio de Ferento. s. II. 
De buena suerte. Feliz. 
Mártir de Ferentino en la campiña romana; según los "Diálogos" de san Gregorio Magno se apareció en una visión a san Redento. 
Según una “passio”, llena de leyendas, Euticio era presbítero en Ferento; al regreso de Faleri, donde había celebrado la Misa en honor a los mártires Graciliano y Felicísima, fue arrestado por los soldados del tribuno Máximo, durante el imperio de Claudio. A pesar de los intentos del obispo del lugar, Dionisio, para liberarlo, fue atormentado y después decapitado. 

santa Dionisia
Santos Pedro, AndrésPablo y Dionisia. M. 250. 
Martirologio RomanoEn Lampsaco, en la región del Helesponto, santos Pedro, Andrés, Pablo y Dionisia, mártires.
Mártires en Troade, durante la persecución de Decio; Pedro era un joven de Lampsaco del Helesponto (Estrecho de Dardanelos). Algunos autores dicen que todos murieron en Lampsaco. 
Durante la persecución de Decio vivía en Lampsaco del Helesponto un joven cristiano de carácter altivo y noble presencia, llamado Pedro. El procónsul Olimpio, ante el cual compareció, le mandó que ofreciese sacrificios a Venus. Pedro se negó y atacó hábilmente el culto a la licenciosa divinidad. En las «Actas» de su martirio se citan sus propias palabras. San Pedro fue decapitado, tras de haber sido torturado en la rueda. Poco después, el mismo procónsul juzgó a otros tres cristianos: Nicómaco, Andrés y Pablo. Durante la tortura, Nicómaco abjuró de la fe. Entonces Dionisia, una joven de dieciséis años que se hallaba presente, lanzó un grito de horror. Fue arrestada, se la interrogó y confesó que era cristiana. Como se negase a sacrificar a los dioses, fue condenada a morir al día siguiente, con Andrés y Pablo; también se le anunció que iba a pasar la noche con dos jóvenes licenciosos, a quienes se autorizó para hacer de ella lo que quisiesen. Pero la misericordia de Dios preservó a Dionisia de sus ataques. A la mañana siguiente, Andrés y Pablo fueron lapidados en las afueras de la ciudad por la turba. Dionisia, que deseaba morir con ellos, los siguió hasta el sitio del martirio; pero el procónsul la obligó a volver y la mandó decapitar dentro de la ciudad. Sus Actas han sido poco retocadas.  
san Casio

Santos Casio y Victorino. M. c. 264. 
Casio: Yelmo.
Victorino: Pequeño vencedor.
Martirologio RomanoEn Auvernia, en Aquitania, santos Casio y Victorino, mártires, que, según la tradición, sufrieron el martirio bajo la persecución de Croco, rey de los alamanes.
Mártires en Clermont (Auvernia). Casio era senador y Victorino sacerdote pagano. Se convirtieron a la fe ayudados por san Austremonio. Perecieron en mano de Croco, jefe de los invasores alamanes. En su honor se construyó la basílica de Clermont. 

San Simplicio de Cerdeña. M. 304. 

Sin artificio, sin malicia, simple.
Martirologio Romano: En la isla de Cerdeña, san Simplicio, presbítero.
Presbítero. Mártir en Cerdeña, durante la persecución de Diocleciano. 
Por desgracia no hay certezas sobre la vida de este santo, las fuentes lo recuerdan siempre el 15 de mayo, y hay tres versiones distintas: la primera “passio” dice que nació en Cerdeña e indujo a Baronio a inscribirlo en el Martirologio Romano como obispo de Fausania (la actual Olbia) y que muró mártir durante la persecución del Diocleciano en el siglo IV. La segunda fuente es del “Martirologio Hieromyanium que lo recuerda con estas palabras: “En Sardinia Simplicii presbiteri”, esto indica que hubo un santo de nombre Simplicio para era sacerdote y no obispo. La tercera “passio” más reciente lo ha reagrupado con los santos mártires Gabino, Proto y Jenaro, Saturnino de Cágliari, pero no tiene ningún valor histórico.
Lo único que se sabe es que su culto se afianzó en la región de la ciudad de Olbia de la que es patrono y se erigió una iglesia.

catedral de Autun
San Reticio de Autun. M. 334. 
(fr.: Rhétice d’Autun).
Martirologio RomanoEn Autún, en la Galia Lugdunense, san Reticio, obispo, de quien san Agustín refiere la gran autoridad de que gozaba como obispo, y san Jerónimo lo recuerda por gran exegeta de la Sagrada Escritura.
De origen galo-romana. Después de enviudar fue nombrado obispo de Autun (c.310). Poseía una gran preparación cultural. En el 313 participó en el concilio lateranense, durante el pontificado de san Melquiades, que se declaró en favor de Ceciliano, obispo legítimo de Cartago, contra Donato y sus secuaces. Estuvo también en el sínodo de Arlés del 314, convocado por el papa san Silvestre, en el que se confirmaron las decisiones antidonatistas. La tradición nos lo presenta como el encargado de transmitir los rudimentos de la fe cristiana al emperador Constantino. 
 Reticio sobresalió como insigne predicador de la divina palabra y su conocimiento de la Sagrada Escritura, que le valió cálidos elogios años más tarde por parte de san Jerónimo en su libro “De viris illustribus”, le dio un gran prestigio en la Iglesia de Occidente. Su memoria es igualmente evocada por san Agustín en su “Tratado contra Pelagio” como persona de gran autoridad en la Iglesiia de su tiempo. Murió posiblemente hacia el año 334.

San Severino de Settémpeda. M. 550. 
Severo, austero.
Martirologio RomanoEn Settémpeda, en el Piceno, san Severino, obispo, del cual esta ciudad tomó su nombre.
Las pocas noticias que tenemos provienen de una «Vita» escrita entre el VII y el IX siglo, reescrita en una redacción tardía que amplía y llena de episodios el antiguo texto, ya de por sí legendario, a costa de la verdad histórica. 
Nació en el seno de una noble familia cristiana. Severino y su hermano san Victorino distribuyeron su fortuna entre los pobres y se hicieron ermitaños en el monte Nero, pero en el 544, el papa Vigilio les obligó a ser obispos, el primero de Settémpeda en la Marca de Ancona, y el segundo de Camerino. Severino murió antes de que se sede fuera destruida por los ostrogodos de Totila. Sus restos se encuentran en la catedral de Settémpeda. Patrón de Settémpeda (hoy San Severino Marche).

San Ilaro de Galeata. (476 - 558). 
(Ellero).
Nació en Tuscia. A los 12 años, al escuchar el versículo de Lc 14, 26 decidió entregarse a la vida solitaria: dejó la casa paterna, y en la región de Emilia, en los Apeninos, en un monte del valle de Bidente cerca del río construyó una capilla donde orar y una cabaña donde guarecerse, procurándose la comida con su trabajo. 
Con 20 año pasó de la vida eremítica la cenobítica: un noble ravenés llamado Olibrio, pagano y poseído del diablo, fue conducido al santo para que lo exortizara. Olibrio fue liberado del espíritu maligno, fue bautizado con toda la familia, y cuando murió su esposa, se ofreció con dos de sus hijos como compañeros de vida monástica, para ello donó a Ilaro un terreno. Surgió así, hacia el 496, el núcleo monástico de Galeata. Después conocido como el monasterio de Sant’Ilaro.
Por el desconcierto provocado por las invasiones bárbaras, se añadieron nuevos discípulos. La regla era muy simple, no muy distinta de la de san Pacomio, basada en la oración común, el ayuno, el trabajo en el campo, la práctica de la caridad, para lo cual cada monje, e Ilaro el primero de todos, lavaba los pies al propio hermano y le ofrecía sus servicios. Cada monje debía hacer bendecir por el “padre” (después abad) todos los frutos de la tierra para liberarlos de todo influjo demoníaco. El rey Teodorico, que en un principio no fue proclive hacia los monjes, después donó bienes y tierras al monasterio. Ilaro murió con 82 años. Su culto está muy difundido en Toscana y Romaña.

San Ruperto de Bingen. s. VIII. 
(al.: Rupert von Bingen). 
Famoso. 
Martiriologio RomanoEn Bingen, junto al Rin y cerca de Maguncia, en Austrasia, san Ruperto, duque, que, siendo aún muy joven, partió en peregrinación para visitar las tumbas de los Apóstoles, y al regresar a sus dominios erigió muchas iglesias. Salió al encuentro del Señor recién cumplidos los diecinueve años.
Se dice que era un duque alemán que nació en Bingen, en Maguncia en la Renania-Palatinado. Se consagró al Señor con su madre, santa Berta, durante una peregrinación a Roma. De regreso en su patria, promovió la edificación de numerosas iglesias y luego se hizo ermitaño que vivió en una colina en Bingen, junto su madre; desde entonces esta colina se llama Rupertsberg, donde murió muy joven con 19 años. Su culto fue promovido por la célebre santa Ildegarda de Bingen. Tiene culto local.

San Witesindo. M. 855.  
(Vitesindo). 
Hombre sincero
Martirologio Romano: En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, conmemoración de san Witesindo, mártir, que por miedo a los musulmanes se apartó de la fe católica, pero al negarse después a tomar parte en el culto mahometano, lo mataron por odio a la fe cristiana.
Originario de la diócesis de Egabro (Cabra, Córdoba). Era ya anciano y para huir de la persecución abandonó el cristianismo y se pasó al Islam, pero de manera oculta, abrazó de nuevo la fe cristiana. Invitado a participar en una ceremonia islámica, declaró que era cristiano. Llevado ante el tribunal confeso con valentía su fe y murió mártir en Córdoba por apóstata. 

San Hallvard de Oslo. M. c. 1043. 
(Alvardo, Harbaldo, Halvardo, Halward).
Descendía de la familia real de Noruega, era primo del rey san Olav II; se dice que había encontrado la muerte mientras defendía a una mujer que le había pedido ayuda, porque le habían acusado falsamente de un robo; se le considera mártir. Tiene culto popular. Es el patrón de Oslo. 


Santa Cesarea. s. XIV. 
Cortadora. Que ha nacido difícilmente.
Joven italiana que nació después de diez años de matrimonio de sus padres (Luigi y Lucrezia), y al final de una pía practica de devociones sabatinas, sugerida por un ermitaño llamado Giuseppe Benigno. Cuando era adolescente murió su madre, con lo que fue obligada a abandonar la casa de sus padres, para huir de las insanas tentaciones de su padre; se refugió en una gruta cerca de Otranto. 
Aquí vivió una vida ascética y de oración, volcada en una total dedicación a Dios; fue una ermitaña cuya fama se extendió por todo Otranto. Después de su muerte en la gruta, de la que no salió jamás, fue edificada una iglesia en su honor. Esta gruta es lugar de peregrinación. Patrona de Porto Cesareo en Lecce, Italia. 

bto. Diego de Valdieri
Beatos Diego de Valdieri y Clemente de Bressanone. M. 1655. 
Diego: Instruido.
Clemente: Mente gloriosa. Misericordioso, dulce, benigno
Diego nació en Valdieri. Ingresó en los Menores Reformados de san Francisco. Fue predicador y misionero. Fue enviado a los valles pinerolesi a predicar contra los valdeses, junto con su cohermano Clemente de Bressanone. Su misión produjo conversiones rechazos a la herejía valdesa. Pero en 1655 fueron asesinados, junto a un muchacho de 14 años, Jacobo Bima, en San Secondo di Pinerolo. 

San Torcuato. s. I. Obispo de Guadix y mártir. (Ver). 1 de mayo
San Gil de Vauzela. Beato. (1190-1265). Dominico. (Ver) 14 de mayo como Gil de Santarem.
San Liberatore de Ariano. s. II. Obispo de Ariano. (Ver) 18 de abril como Eleuterio.