30 de mayo de 2015

Beato OTÓN NEURURER. (1882 - 1940).

(al.: Otto Neururer).
Rico, tesoro, patrimonio, joya

Martirologio RomanoEn el campo de concentración de Buchenwald, en la región de Turingia, en Alemania, pasión del beato Otón Neururer, presbítero y mártir, que, por haber convencido a una joven católica para que no simulase la celebración del matrimonio con un partidario, ya casado, del régimen hostil a Dios y a los hombres, fue encerrado en la cárcel, donde, a pesar de todo, continuó clandestinamente con su ministerio entre todo tipo de tribulaciones, hasta que consumó el martirio al ser colgado por los pies cabeza abajo.

Nació en Piller, Austria, en el seno de una modesta familia de molineros. Ingresó en el seminario menor de Bressanone y en 1907 fue ordenado sacerdote.
Joven inteligente y tímido, ejerció el ministerio sacerdotal con gran celo en las diferentes parroquias donde fue destinado. En 1932 fue nombrado párroco de la localidad tirolesa de Goetzens, ilustró dramáticamente hasta que punto pudo llegar a la persecución de los nazis contra la religión católica. 
En 1936, el sacerdote fue detenido tras aconsejar a una de sus feligresas que no se casara con un hombre divorciado, el cual resultó ser amigo personal del “Gauleiter” o jerarca nazi de la provincia, a quien lo denunció por “difamación del matrimonio germánico”. Neurerer fue llevado primero a la cárcel de Innsbruck, de donde pasó en 1939 al campo de concentración de Dachau y después al de Buchenwald, Alemania. A pesar de todo ello se prodigó en el consuelo y atención a los demás presos, compartiendo con ellos su escasa comida. 
Un preso le pidió el bautismo. Aunque él sospechó que se trataba de una trampa, prefirió acceder a la petición y exponerse. Delatado, fue trasladado al búnker y colgado cabeza abajo. Se dedicó a orar mientras le llegaba la muerte. Es el primer sacerdote católico muerto en un campo de concentración nazi. Su cuerpo fue incinerado, aunque se conservan sus cenizas. Fue beatificado el 24 de noviembre de 1996 por san Juan Pablo II.