11 de mayo de 2015

Beato CEFERINO NAMUNCURÁ. (1886-1905).


Mártirologio Romano: En la isla Tiberina, Italia, beato Ceferino Namuncurá, laico.

Nació en Chimpay, Río Negro, Argentina y era hijo del cacique tehuelche (no mapuche como se ha sostenido hasta ahora ignorando la verdad histórica sobre los mapuches que es un invento inglés) Manuel Namuncurá y de la cautiva Rosario Burgos. Estudió en los padres salesianos, inteligente y aprendiz de latín, castellano e italiano. Era un gran admirador de santo Domingo Savio. Pero sobre todo se sentía hijo de su pueblo tehuelche, a cuya evangelización quería dedicarse una vez fuera sacerdote. Ingresó en el colegio Pío IX de Artes y Oficios de Buenos Aires, regido por los salesianos, donde fue compañero de Carlos Gardel. 

En 1903, el joven decidió su vocación sacerdotal, pero por razones de salud los salesianos lo trasladaron a Viedma, en donde fue pupilo del colegio San Francisco de Sales. Allí monseñor Juan Cagliero, fundador de la obra de Don Bosco en la Patagonia, tomó a Namuncurá como ahijado en 1898. El religioso llevó a Namuncurá a Italia para que fuera tratado de tuberculosis y para completar su formación teológica. 
Estudió en el colegio salesiano de "Villa Sora" (Frascati, Roma). En Turín, el beato Miguel Rua, el primer sucesor de san Juan Bosco, conversó varias veces por semana con el buen indiecito, pero el acontecimiento de su vida fue el 27 de septiembre de 1904, Ceferino visitó al Papa san Pío X, junto con monseñor Cagliero, los sacerdotes José Vespignani y Evasio Garrone y otros salesianos. A Ceferino le encomendaron la tarea de pronunciar un breve discurso con unas emocionadas palabras y obsequia al Papa un Quillango Tehuelche. San Pío X se conmovió, lo bendijo y le obsequió la medalla destinada a los príncipes. Ni el propio médico del Papa pudo evitar su muerte. Sus restos reposan en Fortín Mercedes, provincia de Buenos Aires, y junto a su tumba se produjeron numerosos milagros.