25 de abril de 2015

San ANIANO DE ALEJANDRÍA. M. 86.

(Aniano “el Zapatero”).
De Ana

Martirologio Romano: Conmemoración de san Aniano, obispo de Alejandría, en Egipto, que, como narra Eusebio, desde el octavo año de Nerón fue el primer sucesor de san Marcos en el episcopado de esa ciudad, que gobernó durante veintidós años, y que fue un hombre de Dios y admirable en su comportamiento.

Bautismo de san Aniano
Según las Actas de san Marcos escritas por Eusebio, fue discípulo y sucesor de san Marcos en la sede de Alejandría (63-86). Según la leyenda, san Marcos llegó a Alejandría, procedente de Cirene y la Pentápolis, entrando por Racotis, un suburbio de este puerto; se hospedó en casa de Aniano al que convirtió junto con su familia al cristianismo. Se dice que fue zapatero y que san Marcos le curó de una herida punzante que se hiciera con la lezna en una mano.
Ante el surgimiento de una pequeña comunidad cristiana en esta ciudad, san Marcos ordenó a Aniano obispo de la misma, conjuntamente con tres presbíteros y siete diáconos, quedando a cargo del pequeño grupo de fieles y con la encomienda de velar por éstos. Ejerció durante 22 años su ministerio episcopal. Varón de Dios y admirable en su servicio. 
San Marcos se marchó de Alejandría por dos años, durante los cuales visitó Roma, Aquileya y Rávena, convirtiendo a la población local de estos y otros lugares. A su regreso, encontró que la iglesia alejandrina había crecido considerablemente, ya que estos construyeron un templo en Bucalis, en la parte oriental del puerto, y la presidió hasta su muerte. Después del martirio de san Marcos, el número de cristianos egipcios aumentó, por lo que Aniano ordenó nuevos presbíteros y diáconos; aun así, la evangelización de Alejandría y el resto de Egipto nos es desconocido, aunque se tiene la idea de que el número de conversos fue exiguo, pero lo suficientemente notorios como para provocar la hostilidad de la población pagana hacia la nueva fe. Aniano murió anciano y fue enterrado al lado de san Marcos en el templo de Bucalis. Es venerado también como santo por la Iglesia Ortodoxa.