13 de abril de 2015

Beatos JUAN LOCKWOOD y EDUARDO CATHERICK. M. 1642.

(Juan Lascelles. ing.: John Lockwood). Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable
(ing.: Edward Catherick). Que espera riqueza. Guardián glorioso.

Martirologio RomanoEn York, también en Inglaterra, beatos Juan Lockwood y Eduardo Catherick, presbíteros y mártires en tiempo del rey Carlos I. El primero, de ochenta y siete años, que ya había sido condenado dos veces a la pena capital por ser sacerdote, quiso preceder en el patíbulo a su compañero más joven, que estaba algo angustiado ante la muerte, para animarle a culminar el glorioso martirio.

Memorial a los mártires de York en el lugar donde se
alzó el patíbulo.
Juan Lockwood nació en Soresby (York, Inglaterra) en 1555, y a los 25 años, estudió para ser sacerdote en Douai y en Roma, utilizando el apellido de su madre; fue ordenado en el 1597. Fue enviado a la misión inglesa (1598) en el condado de York. Pudo trabajar 12 años seguidos sin que la policía lo molestara, hasta que en 1616 fue encarcelado y sentenciado al destierro. Volvió a Francia, pero poco tiempo después regresa a Inglaterra y no pasó mucho sin que fuera descubierto, apresado y juzgado y condenado a muerte. No se sabe por qué no ejecutaron la sentencia sino que lo dejaron en libertad. 
Pasaron unos 30 años sin que volvieran a detenerle y en este tiempo siguió con su trabajo callado y eficaz, sosteniendo a los católicos y atrayendo a los anglicanos. Se hospedaba los últimos años en la casa de Mistress Gatenby en Woodend, y estaba cultivando el jardín, cuando fue detenido. Fue encarcelado junto con Eduardo Catherick. A los 81 años fue ahorcado y descuartizado en York.

Eduardo Catherick nació en Carlton (Inglaterra) en 1605; fue educado en el colegio ingles de Douai y trabajó como misionero en Inglaterra desde 1635 hasta su muerte. Pudo realizar siete años de apostolado con el seudónimo de Huddleston, ayudando a anglicanos y católicos. 
Denunciado por una persona que asistió a una boda que el celebraba, fue detenido por el juez Dodworth, y fue encerrado junto con Juan Lockwood. Fueron condenados a muerte por ser sacerdotes católicos. Fue ajusticiado en York, y no dejó de sentir terror, cuando el beato Juan Lockwood, se dio cuenta y procuró animarlo y darle ejemplo de fortaleza. Pidió y obtuvo que primero ejecutaran al joven para estar él dándole ánimos. Cuando le pusieron a Eduardo la soga al cuello, Juan le preguntó: “¿Cómo va ese corazón, Catherick?” A lo que respondió: “Muy bien, gracias a la ayuda de Dios y al ejemplo que usted me da”. Los dos fueron ahorcados y descuartizados. Fueron beatificados el 15 de diciembre de 1929 por Pío XI.