9 de abril de 2015

Beato TOMÁS DE TOLENTINO. (c.1260 - c.1322).

(it.: Tommaso da Tolentino).
Gemelo.

Martirologio RomanoEn Tana, en la India occidental, beato Tomás de Tolentino, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que habiendo viajado hasta el imperio chino para anunciar el Evangelio, al dirigirse después hacia el territorio de los tártaros y de los hindúes coronó su misión con un glorioso martirio.

Nació en Tolentino, en las Marcas. Hacia 1275 ingresó en los franciscanos donde participó en la contestación pauperística de los espirituales de Ángel Clareno y por ello fue arrestado y enviado a un eremitorio de las Marcas, nuevamente encarcelado y después liberado en 1289, al año siguiente, como Clareno y otros espirituales; se fue como misionero a Armenia. Allí, además de desarrollar una intensa labor apostólica, supo conquistarse la confianza del rey Aitón II, el cual le envió como su embajador en 1292 al papa Nicolás V y a los reyes de Francia e Inglaterra para pedir ayuda contra los sarracenos que amenazaban con invadir el país. En un segundo viaje desde Armenia, en 1295, acudió al ministro general de los franciscanos, Juan de Morrovalle, para defender la causa de los espirituales. Hizo un tercer viaje a Europa en 1307, donde se encontró en Poitiers con el papa Clemente V, para informarle de la misión de China de Juan de Montecorvino y pedirle ayuda para continuar aquella misión.
Estaba de viaje para Ceilán, con la intención de seguir hacía China, cuando fue capturado por los musulmanes en Thama en la India y decapitado por su defensa de la fe en Cristo y su condena a Mahoma; con él murieron tres compañeros: Jaime de Padua, Pedro de Siena, franciscanos y Demetrio de Tiflis, laico. 
El sacrificio de estos heroicos mártires está documentado en las relaciones privadas y sobre todo por la del beato Odorico de Pordenone, misionero y viajero contemporáneo en China. En 1326 llegó a Tana, transportó por el mar los cuerpos de los mártires, no sin gravísimos peligros, a Zaiton, en China y describió su martirio. La cabeza del beato Tomás fue enviada a Tolentino, su patria, donde fue venerado con culto público, confirmado por León XIII el 23 de julio de 1894. Los cuatro mártires fueron considerados mártires en los Martiriologios franciscanos, pero solamente a Tomás se le ha confirmado el culto.