20 de marzo de 2015

San JUAN NEPOMUCENO. (1340/50 - 1393).

(ch.: Jan Nepomuk).

Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable.

Martirologio Romano: En Praga, en Bohemia, san Juan Nepomuceno, presbítero y mártir, que por defender la Iglesia sufrió muchas injurias por parte del rey Venceslao IV, y sometido a tormentos y torturas, todavía con vida fue arrojado al río Moldava.


Nació en Nepomuk (entonces Pomuk) en Bohemia. Se llamaba Juan Wolfflein. Hijo de una modesta familia, muy pobre pero muy inteligente. Fue acogido en un monasterio cisterciense; estudió en Staab, luego en Praga licenciándose en Teología. Ingresó en los canónigos regulares de San Agustín en la catedral de San Gil de Praga. Sus éxitos como orador sacro le llevaron a que el arzobispo reformista, Juan de Jenstein, le nombrara notario de la Curia y así mismo quedo investido como notario imperial en la Corte. En 1379 fue ordenado sacerdote. Consiguió el bachillerato en Derecho en la universidad de Praga. 
Desde 1381 a 1389, simultaneó varios cargos, junto con los estudios: marchó a Padua donde concluyó sus estudios jurídicos y se doctoró en Derecho; obtuvo una canonjía en San Gil, y otra en la colegiata de Vyserhard en Praga, que conmutó por la de arcediano de Zatec, penitenciario y limosnero de la catedral. Vicario General de la diócesis de Praga. 
En 1389 estalló el conflicto entre el rey Wenceslao IV, ya emperador. Parece ser que el rey se quería apoderar de los bienes de la Iglesia de Bohemia, controlarla y germanizarla, con la resistencia del clero que se sentía checo. Parece que el rey quería dividir la diócesis de Praga en dos, convirtiendo en obispado la abadía de Kladubry. El obispo Jenstein se opuso al control de la Iglesia. Muerto el abad de Kladubry, los monjes nombraron a un nuevo abad que fue sancionado por Juan como Vicario General. Después de que se asesinara a tres monjes, y que se hiciera comparecer a los miembros de la Curia, los demás clerigos quedaron libres menos Juan que fue martirizado y arrojado al Moldava. 
Otra versión dice que la emperatriz de Bohemia, Juana de Holanda, lo escogió como confesor. Era un hombre de carácter esquivo, rechazó todos los obispados que se le ofrecieron. 
Según una tradición el rey Wenceslao era un auténtico monstruo: le presentaron una vez un ave mal asada. Y sin dar más explicaciones mandó asar al cocinero. Vivían en el palacio dos personas: su esposa, la emperatriz, y Juan Nepomuceno, su confesor y director espiritual. Llegó a oídos del rey, que la emperatriz Juana le era infiel. Un día vio el monarca que la reina se confesaba con Juan, y que luego iba a comulgar. Entonces Wenceslao concibió el modo de asegurarse la fidelidad de su esposa. Mandó llamar al confesor y le preguntó sobre el contenido de la confesión. Rotundamente Juan se negó una y otra vez: "jamás consentiré tal sacrilegio". Fue arrestado, torturado y al final lo ahogaron en el río Moldava. Su epitafio, en la catedral de San Vito, de Praga dice: "Yace aquí Juan Nepomuceno, confesor de la reina, ilustre por sus milagros, quien, por haber guardado el sigilo sacramental fue cruelmente martirizado y arrojado desde el puente de Praga al río Moldava, por orden de Wenceslao IV, el año 1393", era el mes de abril. Es el santo presbítero más conocido después del Cura de Ars. Aunque las dos historias diferentes de la causa de su muerte hace pensar a los hagiógrafos modernos que se trata de dos sacerdotes distintos, y que la tradición los unió en uno solo. Fue canonizado en 1729 por el papa Benedicto XIII. Patrón de Bohemia y de Praga.