11 de marzo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Pionio. M. 250. 
Piadoso.
Martirologio Romano: En Esmirna, en Asia, san Pionio, presbítero y mártir, de quien narra la tradición que, por haber hecho una apología de la fe cristiana ante el pueblo, fue encarcelado, y allí, en prisión, con sus exhortaciones animó a muchos hermanos a soportar el martirio y, después de sufrir varios tormentos, por medio del fuego alcanzó la muerte por Cristo.
Pionio era presbítero de Esmirna y fue martirizado junto a 15 compañeros en la más terrible de las persecuciones: la de Decio. Esta persecución fue probablemente la más eficaz, ya que generó, por su crueldad, muchísimas apostasías dentro de la iglesia. 
Pionio y su comunidad fueron arrestados mientras celebraban litúrgicamente el aniversario del martirio de san Policarpo de Esmirna. Su interrogatorio, igual que sus escritos, se hace predicación: "Peor que este fuego es arder en la muerte"; "Yo sólo he enseñado la piedad hacia el Dios vivo que ha hecho el cielo y la tierra. No soy un exaltado; únicamente un servidor del Dios eterno". Le preguntaron: "¿Cómo te llamas? -Pionio respondió: Cristiano. -Polemón: ¿De qué Iglesia? -Pionio: De la católica". Murió quemado en la hoguera. Sus Actas han sido muy poco retocadas y fueron escritas por testimonios oculares. 

Santos Trófimo y Talo. M. c. 300. 
Trófimo: Que alimenta, fecundo.
Talo: Creciente.  
Martirologio Romano: En Laodicea en Siria, santos Trófimo y Talo, mártires, que, durante la persecución del emperador Diocleciano, después de muchos tormentos crueles obtuvieron la corona de la gloria
Eran dos hermanos, naturales de Estratónica, detenidos por ser cristianos durante la persecución de Diocleciano. La detención se practicó en Laodicea de Siria, por orden directa del prefecto Asclepiano.
Según la leyenda se intentó lapidarlos, pero las piedras no llegaron a tocarlos; parecían estar protegidos por un escudo invisible que les hubiera enviado Dios. Sorprendido el prefecto por este prodigio, dejó libres a los mártires, pero de ahí a poco fueron de nuevo denunciados como cristianos y, como ellos hicieran pública profesión de su fe en Jesucristo, se les condenó a morir despedazados por los garfios. Los santos fueron atados a sendos caballetes y los verdugos comenzaron a arrancar trozos de sus cuerpos. En medio de los tormentos, no hacían sino rezar y burlarse de los paganos, de modo que el prefecto ordenó que los crucificaran.
Los fieles empaparon lienzos en la sangre que corría de sus heridas para guardarlos como sagradas reliquias y, cuando por fin expiraron, recogieron los cuerpos y les dieron piadosa sepultura en la iglesia de Laodicea, de donde, más tarde, fueron trasladados a Estratónica.

Santa Rosina de Wenglingen. s. IV. 
Es una de las santas más populares de los siglos pasados en algunas zonas de Alemania. Poco se sabe de su vida, se piensa que vivió en el siglo IV, como una virgen y que fue mártir, pero a veces se la representa como una eremita mártir en los bosques de Wenglingen, en diócesis de Hamburgo. Es patrona de esta ciudad.

San Vicente de León. M. 554-630. 
El que vence
El anterior Martirologio Romano ponía en esta fecha el siguiente elogio: “En León, en Hispania, san Vicente, abad del monasterio de San Claudio".
En el siglo VI dominaban en Galicia los suevos arrianos. Vicente era abad del monasterio de San Clodio en León, y acérrimo defensor de la divinidad de Jesucristo. Este era el punto cardinal de la reñida controversia entre católicos y arrianos. Reunieron un conciliábulo los arrianos de la ciudad y citaron a Vicente con el ánimo de obligarle a abrazar la herejía. El abad se presentó, pero después de proclamar su fe y atacar el arrianismo, fue arrestado, torturado y ejecutado en la puerta de su monasterio para que sus monjes aprendieran la lección.
Su festividad en la ciudad de León es el 11 de marzo, pero en los santorales benedictinos, su festividad es el 11 de septiembre.

relicario de san Vindiciano
San Vindiciano de Cambrai - Arrás. M. 712. 
(fr.: Vindicien).
Protector, defensor
Martirologio Romano: En Hanonia, de Neustria, san Vindiciano, obispo de Cambrai y Arras, que, a raíz de la muerte de san Leodegario, invitó al rey Teodorico III a expiar su crimen con la penitencia.
San Vindiciano nació en Artois, fue discípulo de san Eloy, y luego del obispo de Cambrai san Auberto, quien lo asocia a sus tareas episcopales. Cuando la sede quedó vacante, él fue elegido obispo, en un año entre el 667 y el 669. En el año 691 realizó la dedicación de dos basílicas en San Pedro de Hasnon.
Protestó con gran valentía contra los excesos de los reyes merovingios y de los prepotentes mayordomos de palacio; después del asesinato de san Leodegario de Autun, exhortó al rey Teodorico a que hiciera penitencia y expiara el crimen cometido por el mayordomo de palacio Ebroim, y le ordenó expiar su complicidad con la construcción de un monasterio: El rey se avino y se mostró liberal en la construcción del monasterio de San Vaast. 
Después de haber acabado con los restos de la idolatría y de haber ejercido un fecundo ministerio pastoral en su diócesis, pasó los últimos años de su vida en la abadía de Saint Vaast. Sus reliquias en la actualidad se conserva en San Vaast un relicario que alberga juntas las reliquias de san Vindiciano y de san Leodegario. Tiene culto local.

San Benito Crispo de Milán. M. 725. 
(it.: Benedetto di Milano).
Bendecido. Decir bien de alguien.
Martirologio Romano: En Milán, sepultura de san Benito, obispo.
Arzobispo de Milán (681-725); gobernó su sede durante 45 años. Pablo Diácono cuenta que Benito, definido por él como «un hombre de particular santidad, cuya buena fama se difundió por toda Italia», viajó de nuevo a Roma en el 707 "a defender ardientemente" su derechos episcopales de consagrar al obispo de Pavía, que venía siendo ordenado por Roma; aunque el papa habría rechazado su requerimiento, ya que hacía tiempo que el obispo de Pavía dependía de la Santa Sede.
Se le atribuye la construcción de una iglesia en honor de San Benito (junto con un monasterio benedictino), en la zona de Porta Nuova y compuso el epitafio para la tumba de san Caedwalla, rey de Wessex, sepultado en la vieja basílica de San Pedro de Roma, catequizado por él mismo y acompañado a Roma, donde fue bautizado por el Papa Sergio I. 
El autor anónimo de unas rimas tituladas «Versus de Mediolano civitate» (Versos de la ciudad de Milán), lo recuerda entre los santos y grandes obispos milaneses y dice que fue sepultado en la basílica de San Ambrosio. Benito, junto con otros santos, es invocado como protector de los que estaban empeñados en algún proceso judicial, ya sea como actuantes y acusadores o como reos.

Beato Juan Kearney. (1619-1653). 
martirio del P. Collins
(ir.: Seán Ó Cearnaigh).
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable
Martirologio Romano: En Clona, en Irlanda, beato Juan Kearney, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, el cual, condenado a la pena capital en Inglaterra por ejercer el sacerdocio, con la huida evitó la pena, pero después, bajo el régimen de Oliver Cromwell, acusado nuevamente de ser sacerdote en la patria, fue ahorcado.
Nació en Cashel, Irlanda. En su primera juventud ingresó en la Orden de los Frailes Menores. Estudió en Lovaina y recibió la ordenación sacerdotal en Bruselas en 1642. En 1644, cuando regresaba a su patria, fue apresado, torturado y condenado a muerte en Londres. Consiguió escapar a Bélgica, aunque luego volvió por Calais a Wexford, Irlanda. Enseño filosofía en Cashel, fue maestro de novicios en Waterford y portero en el convento de Carric-on-Suir.
Cuando en 1653 Cromwell subió al poder la persecución, se recrudeció, y Juan tuvo que esconderse. Pero fue capturado, maltratado y condenado por prófugo de su anterior cargo de haber ejercido el ministerio sacerdotal. Confesando su fe católica y su fidelidad inquebrantable a la Iglesia, fue ahorcado en Clonmell (Irlanda) el 11 de marzo de 1653. Fue beatificado por san Juan Pablo II el 27 de septiembre de 1992.

San Domingo Câm. (1800-1859). 
Nacido el día del Señor
Martirologio Romano: En la ciudad de Hung Yên, en Tonkin, santo Domingo Câm, presbítero y mártir, que durante muchos años, a escondidas y con peligro de la vida, ejerció el ministerio, pero finalmente, abrazando la cruz del Señor que con firmeza había rechazado pisotear, fue condenado a muerte por el emperador Tu Duc.
Nació en Cam-Chuong, (Vietnam), en el seno de una familia pagana, pero en su juventud entró en contacto con misioneros católicos de su zona de Xuan Hoân y se bautizó. Para ayudar en su perseverancia en la fe ingresó en la Orden Tercera de Santo Domingo, cuyo nombre había tomado en el bautismo. Fue preparado por los misioneros para el sacerdocio secular y lo ejerció con gran celo y eficacia. 
Llegada la persecución de 1851, ejerció en la clandestinidad durante 8 años; fue arrestado en 1859 y llevado a la ciudad de Hung-Yen, donde fue juzgado por profesar una religión prohibida, aunque con él, el mandarín, tuvo algunas deferencias. Todos los días pedía al Señor, la gracía de morir mártir. Pasó el resto del tiempo en la cárcel, en la que pudo recibir visltas y animar a todos en el camino de la perseverancia. Fue condenado a muerte a pesar de que el juez intentó salvarlo por su mansedumbre. Fue decapitado en Hung-Yen, el 11 de marzo de 1859. Fue canonizado el 19 de junio de 1988 por Juan Pablo II.   

San Eutimio de Sardes. M. 840. Obispo de Sardes y mártir. (Ver). 26 de Diciembre
San Eulogio de Córdoba(c.800 - 859). Doctor de la Iglesia española. Presbítero y mártir.
Martirologio Romano: En Córdoba, en la región de Andalucía, en Hispania, san Eulogio, presbítero y mártir, decapitado por su preclara confesión de Cristo. Su memoria litúrgica se celebra en España el 9 de enero. (Ver) 9 de enero.