22 de marzo de 2015

Beatos MARIANO GORECKI y BRONISLAO KOMOROWSKI. M. 1940.


(pol.: Marian Górecki). El que da culto a María.
(pol.: Bronislas Komorowski).

Martirologio Romano: En el campo de concentración de Stutthof, cerca de Gdansk, en Polonia, beatos Mariano Górecki y Bronislao Komorowski, presbíteros y mártires, que fueron fusilados durante la ocupación militar de su patria por los seguidores de doctrinas hostiles a la religión.

Mariano Górecki nació en 1903, en Poznan. Fue ordenado sacerdote en 1928. Trabajó como vicepárroco en Leszno, Komin y Wolsztyn, trasladándose en 1933 a Gdansk, cuyo obispo le confió la parroquia polaca de Nuestra Señora de Czestochowa de Gdansk-Nowy Port, para la atención pastoral de los muchos polacos que la frecuentaban. Allí realizó una magnífica labor sacerdotal. El mismo día de la invasión nazi de Polonia en 1939 fue arrestado y llevado al Victoria Schule, donde fue torturado sin piedad. Al día siguiente lo llevaron al campo de concentración de Stutthof, siendo tratado con la mayor brutalidad, lo que sobrellevó con gran paciencia. El Jueves Santo de 1940, junto con Bronislao Komorowski fue fusilado en el campo de concentración.

Bronislao Komorowski nació en Barlozno (Polonia) en el seno de una familia de campesinos en 1889. Estudió en el seminario de Peplin y fue ordenado sacerdote en 1914. Entre 1915 y 1924 estuvo destinado en la parroquia de San Nicolás en Gdansk, la entonces ciudad libre extraterritorial. En 1937 el obispo de Gdansk erigió una parroquia personal, la de San Estanislao Obispo y Mártir, que encomendó a Bronislao, quien tuvo que ocuparse de la construcción del templo parroquial. Pero hubo una fuerte protesta por parte del sector alemán de la ciudad, prevalente en el senado de la ciudad, que hizo que el obispo diera marcha atrás. De todos modos nuestro beato trabajó a favor de los polacos de la ciudad, fundando y dirigiendo asociaciones de fieles, incluso en el campo universitario granjeándose el amor de todos los polacos de Gdansk. Fue arrestado el mismo día de la invasión de la Alemania nazi a Polonia, y al día siguiente lo enviaban al campo de concentración de Stutthof, donde sufrió toda suerte malos tratos y humillaciones, hasta que fue fusilado junto con Mariano Gorecki. Fueron beatificados por Juan Pablo II el 13 de junio de 1999.