14 de marzo de 2015

Beato JACOBO CUSMANO. (1834-1888).

(Jaime, Santiago. it.: Giacomo Cusmano)

El que engañaráSuplantador

Martirologio RomanoEn Palermo, en la región de Sicilia, en Italia, beato Jacobo Cusmano, presbítero, que fundó la Congregación de Siervos y Siervas de los Pobres, y se destacó por su caridad hacia los necesitados y enfermos.

Nació en Palermo. Sus primeros estudios los realizó con los jesuitas, y luego ingresó en la universidad con la intención de hacer medicina, donde se doctoró. Rápidamente se convirtió en el «médico de los pobres», por su generosidad y abnegación. Pero alentado por su director espiritual, lo dejó todo y fue ordenado sacerdote, en 1860. 
Desde el principio su dedicación fue muy clara: la catequesis y los pobres. Viendo la gran necesidad de muchas familias decidió organizar una obra de asistencia a los más pobres que titulo “Boccone del Povero”, y en la que colaboraron clérigos y seglares de ambos sexos, con la finalidad básica de remediar el hambre de los pobres, bajo la presidencia del Arzobispo de Palermo, Mons. Naselli, que bendijo la obra y, después de la aprobación pontificia, la instituyó canónicamente en 1868.. Socorrió a innumerables necesitados, no titubeando en hacer de mendigo para sostener su obra.
La continuidad de su obra se la encomendó a tres congregaciones que fundó sucesivamente: Las Siervas de los Pobres (1880), los Hermanos Siervos de los Pobres (1884), y ya cercano a su muerte los Misioneros Siervos de los Pobres (1887). Abrió hospitales, hogares de ancianos pobres y abandonados y huérfanos. Le llaman el «Padre de los Pobres». 
Extendió así su obra caritativa a toda Sicilia, y perseveró hasta el fin sirviendo a los pobres personalmente. La obra por él fundada se extiende hoy, además de en Italia, por Rumania, América (Estados Unidos, México, Brasil), África (República Democrática del Congo, Camerún, Uganda), y Asia (Filipinas y la India).Su vida interior y su ascetismo consumaron en él al hombre de Dios. Murió en Palermo el 14 de marzo de 1888 en Palermo, con fama de santidad, querido por todos, sin distinción de clases sociales, ideologías o partidos. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 30 de octubre de 1983.