16 de febrero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Beato Nicolás Paglia. (1197-1255). 
Vencedor en el pueblo
Martirologio Romano: En Perusa, de la Umbría, conmemoración del beato Nicolás Paglia, presbítero de la Orden de Predicadores, que recibió de santo Domingo el hábito y la misión de predicar.
Nació en Giovenazzo (Bari) en el seno de una noble familia. En su joventud oyó predicar a santo Domingo de Guzmán en Bolonia e ingresó entre los dominicos; fundó conventos de su Orden en Perugia (1233) y Trani (1254); fue elegido superior de la provincia romana en el 1230 y, de nuevo en 1255. A él se debe la preparación de unas “Concordancias bíblicas”
En la «Vitae Fratrum» de Gerard de Frachet se le describe como «hombre prudente y santo, bien versado en ciencia sagrada», y se cuentan dos o tres anécdotas acerca de él que sugieren que con frecuencia tenía visiones y otras comunicaciones celestiales. Murió en Perugia y su cuerpo está sepultado en la iglesia de Santo Domingo, y por el hecho de que allí siempre se habían honrado sus restos, como a los de un santo, se confirmó su culto en 1828 por León XII.

Beato Jacobo de Luino. (1416-1477). 
El que engañará. Suplantador
Nació probablemente en Luino. Pertenecía a la noble familia de los Eleuterios. Con 42 años decidió vestir el hábito de los conversos carmelitas, ingresando en el convento de Melegnano. En el 1475 regresó a su pueblo con dos frailes conversos que le ayudaron a edificar, en un terreno de lu familia junto a lago, un convento y una iglesia dedicada a María (hoy santuario del Carmen). El beato se dedicó al cuidado espiritual de los habitantes del lugar y a la cuestación para la comunidad que se estaba formando. 
Se difundió su fama de santidad, gracias a algunos favores que obtuvo del Señor, como la curación del hijo de una viuda que le había caído un muro y la curación de un brazo roto. Era tal su caridad hacia los necesitados que se dice transformaba las piedras y el agua en pan y vino. Fray Jacobo oraba de rodilla mochas horas de la noche, a pesar de su salud. Al morir se sucedieron muchos milagros. Sus restos se encuentra en la iglesia de San Pietro en Luino. En el “Martirologio Ambrosiano” está considerado beato.

Beato Francisco Tóyama Jintaró. M. 1624. 
Memorial de los mártires
Martirologio Romano: En Hiroshima, beato Francisco Tóyama, noble samurai, cuya ejemplar vida cristiana influyó en la conversión de muchos. Por no querer apostatar, murió decapitado en su casa.
Tenía 24 años. Era noble samurai, cristiano de vida muy ejemplar, que "tenía ofrecida su vida a Dios", uno de los cinco firmantes de la carta a Pablo V en la que prometían fidelidad. Su ejemplo cristiano influyó en la conversión de muchos. Por no querer apostatar, murió decapitado en su casa, en Hiroshima, Japón, el 16 de febrero de 1624, después de recibir los sacramentos, teniendo en sus manos un crucifijo, mientras oraba ante un cuadro de la Virgen atribuida a san Lucas (copia de la de Santa María la Mayor). Unas horas antes de morir, escribió una carta alentando a otro encarcelado, beato Matías Shóbara, donde manifiesta claramente su disponibilidad martirial. Fue beatificado por Benedicto XVI el 24 de noviembre de 2008.