11 de febrero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santos Mártires de Numidia. s. IV. 
Martirologio Romano: Conmemoración de los numerosos santos mártires apresados en Numidia, durante la persecución llevada a cabo bajo Diocleciano, que fueron víctimas de crueles suplicios por no querer entregar las Sagradas Escrituras, conforme al edicto del emperador.
La alusión sobre estos santos mártires es de san Agustín. En su «Breviculus collationis cum Donatistas» («Resumen de las conversaciones con los donatistas»), cuenta -como el título indica- a sus feligreses lo actuado en unas conversaciones oficiales llevadas a cabo por instancias del emperador, entre católicos y donatistas. En esas conversaciones los donatistas habían reprochado la actitud de un obispo católico en las persecusiones, entonces se aclararon los términos citando una carta donde se recuerdan los hechos, y al hacerlo, nos hace conocer también a este grupo de anónimos mártires de Numidia: 
«Leyeron además la respuesta que en tono pacífico envió Segundo de Tigisi al mismo Mensurio, en la que le contaba las tropelías de los perseguidores en Numidia, y cómo los que habían sido detenidos y no querían entregar las santas Escrituras, habían soportado muchas calamidades, atormentados con terribles suplicios, e incluso habían sido asesinados; le contaba también cómo él recomendó se les tributaran los honores del martirio, alabándolos por no haber entregado las Escrituras...»
Fácilmente se vé el eco de este texto en el elogio que recoge el Martirologio Romano, y que debemos al Cardenal Baronio ya desde la primera redacción, en el siglo XVI. Lamentablemente es todo lo que sabemos de cierto sobre estos valientes.

San Castrense de Sessa. M. 450. 
(Castrense de Palermo)
Martirologio Romano: En Castel Volturno, en la Campania, san Castrense, mártir.
Según una tradición, se dice que fue obispo de Castel Volturno y, según otra, fue obispo de Sessa Aurunca en Cesena y que murió "en medio de su pueblo, después de celebrar los Misterios". En el territorio de esta última ciudad existe una pedanía llamada San Castrense, y una lejendaria "passio" dice que formaba parte de un grupo de 12 o 13 obispos africanos, que en el siglo V llegaron a la Campania para huir de la persecución de los vándalos, mandados por Genserico, que al desembarcar y establecerse en áfrica, pirateaban a lo largo de las costas del Mediterraneo. Mártir en Castel Volturno, Italia. 
Su nombre está unido al de san Prisco y por ello se dice que fue mártir, y se celebra su festividad el 1 de septiembre. Sus reliquias se encuentran en Monreale donde son objeto de devoción. 

San Secundino de Apulia. s. V - VI. 
Segundo.
Martirologio Romano: En Apulia, san Secundino, obispo.
Cuando se estaba construyendo la ciudad de Troia, se encontraron los restos de un obispo que estaba inscripto como san Secundino, y envuelto en una sucia sábana. El hallazgo mismo se consideró milagroso, y el pueblo comenzó a venerarlo.
Pero el obispo de Troia dudó de la veracidad del hallazgo. Por esos días fue atacado de un profundo dolor en el costado, y sus presbíteros le recomendaron rezarle a las reliquias del nuevo santo; así lo hizo, y fue sanado inmediatamente, por lo cual comprendió que ese milagro era un signo del cielo para validar el hallazgo. A este signo siguieron otros, de tal modo que la veneración de los troianos por este ignoto obispo ya no cesó.
Todo lo que tenemos es estas reliquias, su nombre, y la posibilidad de que haya sido obispo hacia los siglos V o VI. La fecha del 11 de febrero es la de esta "inventio" (hallazgo). Copatrono de la ciudad de Troia. Tiene culto local.

Santa Gobnat. s. VI. 
(Gobnet. ing. Gobnait)
Nació en el condado de Clare, Irlanda. Parece que tuvo que huir de sus enemigos y se refugió en la isla de Aran, pero, según la leyenda, se le apareció un ángel y le dijo que aquel no sería el lugar de su asentamiento, y que se pusiese en camino y esperase la llegada de nueve ciervos blancos que le indicarían el sitio donde establecerse y construir un monasterio. Así se puso en camino y en su trayecto fundó iglesias, entre ellas la de Dunguin en el condado de Kerry y Dungarven el en condado de Waterford. 
Fue en el condado de Cork donde vio a tres venados blancos, cerca de Cloudrohid, luego en Ballymakeera vio a seis ciervos y siguió adelante hasta que llegó a Ballyvourney donde encontro a los nueve ciervos. Allí fundó un monasterio. San Abban, trabajó con ella en la fundación de este convento y la puso al frente del mismo, como abadesa. Santa Gobnat atendió con diligencia a los enfermos y se volcó especialmente con los apestados. Se la considera la protectora de los apicultores porque expulsó a un bandido que le quería robar el ganado con el envío de un enjambre de abejas. Sobre su vida se relatan muchos milagros fabulosos relacionados con la naturaleza. 

San ArdanoM. 1056.
(Ardagne, Ardaño. fr.: Ardaing, Ardán).
abadía de Saint-Philip
de Tournus
Martirologio Romano: En Borgoña, san Ardano, abad de Tournus
Fue el 13º abad del monasterio benedictino de Tournus, (Sône-et-Loire) entonces en la diócesis de Autun; sucedió a Barnerio, rigió la abadía durante 28 años. Restauró los edificios del monasterio y fue un padre para el pueblo durante la carestía de los años 1030-1033. Se empeñó con todas sus fuerzas en aliviar los sufrimientos de los pobladores, que llegaban a la desesperación, distinguiéndose por su generosidad y caridad. Durante su gobierno, el monasterio recibió en donación las iglesias de San Juliano, en la diócesis de Ginebra (Annecy), y de San Ferreolo, en la diócesis de Vienne.
El cuerpo de Ardano, fue sepultado en una capilla dedicada a él, aunque en 1562 los hugonotes dieron a las llamas sus reliquias. Ardano recibió inmediatamente culto público, y en Tournus se celebran tres fiestas anuales a su nombre: el 13 de junio y el 5 de octubre, traslaciones de sus reliquias, y el 11 de febrero en recuerdo de su nacimiento en el cielo. Tiene culto local.

Beata Eloisa. M. d. 1066. 
(Eloino, Elvisa, Elisa. fr.: Héloïse, Helvise, Helwisa)
Guerrera famosa. Saludable
Nació en Francia, probablemente cerca de Chartres, pues ahí se desarrolló toda su vida. Pertenecía a una familia de la aristocracia local. Como era costumbre en la época, su padre la casó muy joven. Tuvo la mala fortuna Eloísa de enviudar al poco tiempo de haberse casado. Y esto fue el inicio de una larga serie de cargas que tuvo que soportar. Ya desde ese momento le nació la idea de desprenderse de todos sus bienes.
Quiso la providencia que se volviera a casar. Pero de nueva cuenta vuelve a quedarse viuda al poco tiempo. Eloísa tomó esta muerte como señal, y tomó la determinación de retirarse como religiosa a la abadía benedictina de Notre Dame de Coulombs en Normandía. Cedió a la abadía todas sus posesiones y todas sus herencias. Solamente mandó que le construyeran una celda a un costado de la iglesia, donde vivió recluida en santidad hasta su muerte. Sus restos se conservan en la actualidad en la catedral de Chartres, donde todavía son venerados.