26 de enero de 2015

Santos JENOFONTE, MARÍA, JUAN y ARCADIO. s. VI.


(Xenofonte). El que brilla ante los extranjeros

Martirologio Romano: En Jerusalén, santos Jenofonte y María, con sus hijos Juan y Arcadio, los cuales, renunciando a la dignidad senatorial y a sus posesiones, abrazaron todos con gran devoción la vida monástica en la Ciudad Santa.

Senador de Bizancio, casado con María, con dos hijos: Juan y Arcadio. Renunció a la dignidad senatorial y todos se retiraron a un monasterio de Jerusalén. A pesar de sus riquezas y posición, se distinguieron por su simplicidad del alma y la calidad del corazón. Deseando dar a sus hijos Juan y Arcadio una educación más completa, los enviaron a la ciudad  de Beirut. Pero la nave en la cual ambos hermanos navegaron, naufragó. Afligidos  por la separación, los hermanos se dedicaron a Dios y se hicieron monjes. Los padres no tuvieron, durante mucho tiempo, ninguna noticia de sus hijos y presumieron que estaban muertos. Jenofonte, sin embargo, ya absolutamente viejo, mantuvo una esperanza firme en el Señor y consoló a su esposa Maria. 
Después de varios años los padres hicieron una peregrinación a los Santos Lugares, y en Jerusalén encontraron a sus hijos, viviendo en diversos monasterios. Los padres alegres dieron gracias al Señor por haber juntado a la familia. Jenofonte y María se fueron a vivir en distintos monasterios para dedicarse a Dios. Los monjes Arcadio y Juan, con el permiso de sus padres, siguieron en el yermo, donde siguieron con su trabajo ascético. Tienen culto local.