20 de enero de 2015

San SEBASTIÁN. M. 288.


(Bastián)
Venerable. Digno de respeto

Martirologio Romano: San Sebastián, mártir, que, orginario de Milán, llegó a Roma, como refiere san Ambrosio, en el tiempo en el que arreciaban violentas persecuciones y sufrió la pasión; en Roma, donde había llegado como huesped extranjero, tuvo el domicilio de la perpetua inmortalidad; su deposición fue en Roma en las Catacumbas en este mismo día


Parece ser que nació en Narbona o en Milán (según san Ambrosio). Ingresó el ejército romano en el año 269. Jefe de la guardia pretoriana de Maximiano y Diocleciano. Ayudó a muchos cristianos y convirtió a los hermanos santos Marcos y Marcelino, prisioneros en la casa de san Nicóstrato, a quien convirtió a la fe junto a su mujer santa Zoa, dama ilustre a la que devolvió el habla después de seis años de mudez. En casa de Nicóstrato también convirtió al historiador san Claudio y a sus dos hijas, a san Tranquilino, padre de Marcos y Marcelino, y a su esposa Marcia, al prefecto san Cromancio y su hijo san Tiburcio. El papa san Cayo, lo nombró "Defensor de la Iglesia" por el celo que ponía en el socorro de los cristianos perseguidos. 
Fue denunciado al emperador. Maximiano lo llamó, le afeó su conducta y le obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo. Sebastián no dudó y escogió la milicia de Cristo; el emperador, enfurecido, ordenó que sus mismos soldados le cosieran a flechazos. 
La tradición asegura que sobrevivió a las heridas que le infligieron las flechas, ya que sus propios soldados no quisieron matarle. Santa Irene, una piadosa viuda, le curó y, una vez repuesto, reapareció en el palacio para reprochar al emperador su proceder con los cristianos. Maximiano mandó que lo azotaran hasta morir (otros autores apuntan que murió de un mazado en la cabeza). Los soldados cumplieron esta vez sin errores el encargo y arrojaron su cuerpo a la cloaca Máxima, el lugar más inmundo de toda Roma, donde fue recogido por santa Lucina. Una inscripción en su sepultura dice: “A Sebastián, mártir y campeón de Cristo, defensor de la Iglesia, terror de la peste”. Sebastián está considerado como uno de los prototipos de caballero cristiano. Patrón de San Sebastián y copatrono de Roma. MEMORIA FACULTATIVA.