27 de enero de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Julián de Sora. M. c. 150. 
(it.: Giuliano di Sora). 
Deseo del cielo.
Martirologio Romano: En la ciudad de Sora, en el Lacio (hoy Italia), conmemoración de san Julián, mártir, quien, según la tradición, padeció el sacrificio en tiempo del emperador Antonino.
De origen délmata, fue arrestado en Agnani por ser cristiano, durante el imperio de Antonino Pío, torturado y decapitado en Sora, Frosinone. 
Según la leyenda fue conducido a Atina, fue allí sometido por Flaviano, prefecto de la provincia de Campania, a diversos tormentos. Mientras sufría la pena del potro se desplomó el templo de Serapis, y cayó en pedazos la estatua del dios. Acusado entonces de magia fue decapitado entre las ruinas del mismo templo.
En el Martirologio de la Basílica Vaticana, se considera que la sede del martirio fue Sora, y añade que en esta ciudad se conservan manuscritos de las Actas del mártir. Las reliquias del mártir fueron encontradas en el mismo lugar donde se celebraba su memoria, en una antigua iglesia dedicada al santo en Sora, como lo demuestra el proceso autentificado de su hallazgo (1609-32), transmitida a la Congregación de Ritos el 15 de abril de 1614; las reliquias actualmente se encuentran en la catedral de Sora, donde son hasta ahora veneradas bajo el altar dedicado al santo.

San Julián de Le Mans. M. c. 250.
(fr.: Julien du Mans, Julien du Pré). 
Deseo del cielo.
Martirologio Romano: En Cenomanum, en la Galia Lugdunense, san Julián, que es considerado como el primer obispo de esta ciudad.
Se le venera como el primer obispo de Le Mans. Apóstol de la región de Manceaux. El papa san Clemente lo envió como misionero al país del Maine, junto con los diáconos santos Toribio y Pavacio, “para predicar la fe de Jesucristo a la pagana gente”. Julián obró muchos milagros que hizo posible la conversión del gobernador de Le Mans y de toda su familia. Se ocupó en exterminar el druidismo de la región. Designó al diácono Toribio como su sucesor en el episcopado. Administró la iglesia de Le Mans durante 47 años. 
La leyenda le identificó con Simón el Leproso, que tuvo a Jesús comiendo en su mesa en Betania. Su vida está llena de leyendas. Muchos de sus milagros están copiados de los de san Furseo. Sus restos reposan en la iglesia de Notre Dame du Pré y en la diócesis de Mans, se data la fecha de su nombramiento como obispo hacia el 340. 

San Marino de Orleans. M. c. 555.
fuente de S. Marino en Bodón
(Mauro, Mario, May. fr.: Maur, Maire). 
Del mar, marinero.
Martirologio Romano: En el monasterio de Bodón, en la región de Sisteron, en la Galia, san Marino, abad
Se dice que nació en Orléans (Francia). Entró de monje en un monasterio y más tarde, por su fama de hombre cabal y devoto, el rey Gundobado, lo nombró primer abad de la abadía de llamada de Bodon (en algunos manuscritos mal transcripta como Bobaco), en la antigua diócesis de Sisterón de Dróme, corría el año el 506. 
Muy enfermo hizo una peregrinación a la tumba de san Dionisio, en los alrededores de París, donde fue milagrosamente curado. Asceta austero y pobrísimo, fue siempre un pastor celoso y caritativo, siempre dispuesto a escuchar a quién le pedía consejo. También se nos informa que acostumbraba pasar la cuaresma en un retiro del bosque y que ahí tuvo una visión sobre la desolación que las invasiones de los bárbaros iban a causar en Italia, así como de la destrucción de su propio monasterio. Murió en su monasterio. Pero los documentos que nos dan estos datos son poco de fiar. Sus reliquias se conservan en la catedral de Notre-Dame-du-Bourguet.

Beato Manfredo Settala. M. 1217. 
Hombre pacífico
Martirologio Romano: En Riva San Vitale cercana a Como, beato Manfredo Settala, sacerdote y eremita
Pertenecía a la antigua familia de los Settala de Milán. Era párroco de Cuasso, que entonces comprendía las actuales parroquias de Cuasso al Piano, Cuasso al Monte, Brusimpiano, Porto Ceresio y Besano, en la diócesis de Milán, junto a la rivera sud-occidental del lago de Lugano. 
Fue llamado a la vida ermitaña y se retiró en las alturas del monte San Giorgio, para vivir la divina contemplación. La población de las zonas de los alrededores fueron atraidas por su fama de santidad y le imploraban su consejo e intercesión. En 1207 los habitantes de Olgiate Comasco, afectados de una epidemia contagiosa, le pidieron su ayuda, él les dijo que se fueran en peregrinación a la tumba de san Gerardo Tintori, que hacía poco había muerto en Monza. Cumplida la peregrinación, el mal se fue y el pueblo, en unanimidad, decidió construir una iglesia en honor a san Gerardo.
Según parece, en el momento de su muerte, las campanas de los pueblos vecinos sonaron. Su cuerpo está enterrado en la iglesia de la población de Riva de San Vitale. Tiene culto local.

Beato Miguel Pini. (1445-1522). 
¡Quién como Dios!
Florentino que gozó del favor de la corte de Lorenzo de Médicis. No sabemos nada de su juventud. Se retiró al eremitorio de Camaldoli y después de recibir la ordenación se emparedó en su celda donde permaneció hasta su muerte. Tommaso Giustiniani decía de él: "Tiene una larga barba blanca, y parece un segundo san Jerónimo. Es un poco pálido, pero no demasiado delgado. Parece de natural  dulce, y lleno de santa humildad. A juzgar por las pocas palabras que me ha dicho cuando he ido de visita, me ha parecido lleno de prudencia y muy espiritual". Cuando murió le dijo a su discípulo: "Para mi, a estas alturas, la fe ha llegado a ser un conocimiento verdadero y certísimo".

Beata Rosalía du Verdier de la Sorinière. (1745-1794). 
Relativo a las rosas
Martirologio Romano: En Angers, en Francia, beata Rosalía du Verdier de la Sorinière, virgen del monasterio del Calvario de la misma ciudad y mártir, que fue guillotinada durante la Revolución Francesa por odio a la religión cristiana.
Nació en Chemillé, Francia. Era de origen noble. Ingresó en las benedictinas de Nuestra Señora del Calvario de Angers y tomó el nombre de sor Celeste. Posiblemente fuera hermana de las beatas Catalina y María Luisa du Verdier de la Soriniere y era hermana de la beata María de la Dive. 
Madre Celeste por la dispersión de comunidades según las leyes revolucionarias, estaba temporalmente viviendo en cada de su hermana Marie; fue prendida junto con ella y sus hijas, guillotinada en Angers el 27 de enero de 1793., y beatificada con el conjunto de los 99 mártires de Angers, en 1984.