10 de enero de 2015

Beato EGIDIO DI BELLO. (1443-1518).


(Gil de Laurenzana, Egidio de Laurenzana).
Sin tierra divina. Protector

Martirologio Romano: En Laurenzana, en la Lucania (hoy Italia), beato Egidio (Bernardino) Di Bello, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que vivió encerrado en una cueva.

Bernardino de Bello nació en Lorenzana (Basilicata) en el seno de un hogar modesto. Muy inclinado a la piedad desde su niñez, cuando llega a la adolescencia, obtiene licencia para vivir retirado en un santuario que se encontraba en medio del campo, donde el joven se entrega sobre todo a la oración. Pero su soledad es interrumpida por la visita de los vecinos del pueblo que quieren ver por sí mismos al joven ermitaño y empiezan a consultarle sus preocupaciones.
No hallándose capaz de dar respuesta a quienes acuden a él, decide dejar el santuario y colocarse como jornalero con un rico agricultor, el cual le toma afecto y le permite pasar en oración varias horas al día. Así está un tiempo hasta que madura su propia vocación y se decide a pedir el hábito franciscano en el convento de Lorenzana. Admitido al noviciado, profesa como hermano y se le asigna el encargo de trabajar la huerta de los frailes. 
Tiene la inspiración de pedir y obtener licencia para construirse una pequeña celda en lo más alejado de la huerta y allí poder pasar en contemplación de las cosas divinas las horas que no son del trabajo. Y así discurre su vida: trabajo y oración altísima, siendo evidentes a la comunidad religiosa las virtudes del humilde hermano, que no salía de su celda sino para el trabajo y para acudir a la iglesia donde adoraba con amor al Santísimo Sacramento. Murió estrechando en sus manos el rosario de la Virgen María. Es famoso por su amor a los animales. Su culto fue confirmado en 1880 por León XIII.