30 de abril de 2015

Santa MARÍA DE LA ENCARNACIÓN GUYART MARTIN. (1599 - 1672).

(fr.: Marie de l’Incarnation).

Martirologio RomanoEn Québec, en Canadá, santa María de la Encarnación Guyart Martin, la cual, siendo madre de familia, después de la muerte de su esposo confió a su hijo, aún pequeño, a los cuidados de su hermana e, ingresando en las Ursulinas, estableció la primera casa de este Instituto en Canadá, distinguiéndose por su actividad.

Nació en en Tours, en el seno de una familia muy humilde y, a pesar de sentir muy pronto la vocación religiosa, fue en 1617 dada en matrimonio al comerciante Claudio Martin, que murió a los dos años, dejándole un hijo, también llamado Claudio. Y aunque todavía hubo de trabajar un tiempo como administradora de una empresa de su cuñado, ya en 1621 hizo voto de virginidad perpetua. 
En esos mismos años, de trabajos y ajetreos, tuvo notables visiones de la Trinidad y de Cristo, recibiendo en 1627 la gracia mística del matrimonio espiritual. En 1631, después de muchas incomprensiones familiares, ingresó, por fin, en las Ursulinas de Tours, en donde su vida mística alcanzó más altos vuelos. Tomó el nombre de María de la Encarnación.
En 1639, con la joven María de San José, pasó a América para fundar en Quebec (Canadá). Guardando allí clausura conventual, fue desde entonces el alma de las misiones en la Nueva Francia. Son años de altísima vida mística, reflejada en admirables escritos y en miles de cartas. María de la Encarnación, en medio de guerras y revueltas, incertidumbres y martirios, avances misionales y retrocesos, fue como el corazón de la Iglesia naciente, ayudando a unos, aconsejando a otros, y animando a todos.
Para entrar mejor en la vida misional, aprendió pronto las lenguas nativas, el iroqués, el montañés, el algonquino y el hurón, hasta el punto de que compuso diccionarios y catecismos. Uniendo a la oración y a la penitencia su palabra encendida, convertía con la gracia de Dios a las personas, llamándolas a perfección. Su mismo hijo Claudio llegó a ser un excelente benedictino, y escribió más tarde la biografía de su madre. En una ocasión confesaba la Beata: "Gracias a la bondad de Dios, nuestra vocación y nuestro amor por los indígenas jamás han disminuido. Yo los llevo en mi corazón e intento, muy dulcemente, mediante mis oraciones, ganarlos para el cielo. Existe siempre en mi alma un deseo constante de dar mi vida por su salvación". María de la Encarnación murió en Quebec con gran fama de santidad. 
Fue beatificada por san Juan Pablo II el 22 de junio 1980, como «Madre de la Iglesia católica en el Canadá» Fue canonizada por el papa Francisco el 3 de abril de 2014, por un decreto de «canonización equivalente».

San JOSÉ BENITO COTTOLENGO. (1786 - 1842).

(it.: Giuseppe Benedetto Cottolengo).
El acrecentará. Añadido. Crecimiento

Martirologio RomanoEn Chieri, cerca de Turín, en el Piamonte, san José Benito Cottolengo, presbítero, que, confiando solamente en el auxilio de la Divina Providencia, abrió una casa para acoger a toda clase de pobres, enfermos y marginados de toda clase.

Nació en Bra, Piamonte. Hijo de una familia de clase media, recibió de su madre el amor a los pobres. Ingresó en el seminario de Asti en 1805 y logró vencer su carácter iracundo convirtiéndose en un joven humilde y modesto. Fue ordenado sacerdote en 1811 y fue destinado a su pueblo natal, pasando luego como coadjutor a Corneliano d’Alba, donde se dedicó a obras caritativas y sociales. 
Marchó a Turín, donde se doctoró en Teología y en 1818 fue nombrado canónigo de la iglesia de Corpus Domini en Turín. En esta etapa (1825-1827), experimentó una fuerte crisis interior: el temor al castigo eterno y la exigencia de plantearse la vida en la vivencia radical del cristianismo, todo ello le llevó a despegarse de lo material, para buscar, mediante la oración y la ascesis personal, de una nueva espiritualidad. Se inscribió en la Tercera Orden Franciscana. Un día fue llamado para atender a una moribunda, y al conocer su historia llena de miseria, le hicieron vender todo lo que tenía. De su casa hizo un lugar donde recoger a todos los enfermos que eran rechazados de los hospitales; y en 1831, fundó en Valdocco, la "Piccola Casa della Divina Providenza", que era una casita muy pobre con el fin de recoger a todos aquellos que el mundo rechazaba: los enfermos incurables, los niños idiotas, sordomudos, tullidos, epilépticos, cancerosos, viejos con males sin solución. Atender a los que nadie quería, sólo porque eran hijos de Dios. Puso su obra, el Pío Instituto de la Divina Providencia, bajo el patrocinio de san Vicente de Paúl y el lema era “La caridad de Cristo nos urge”. Muy pronto una joven intrépida, María Nasi Pullini, con otras compañeras se dedicó al servicio de los acogidos, y de ahí surgirían las Hermanas Vicencianas o Damas de la Caridad. 
No contaba con ningún medio y se dejó llevar por la Providencia, de manera que esta empresa se convirtió en una de las empresas de caridad más importante de los tiempos modernos. La asistencia medica fue en un principio totalmente gratuita: se vivía al día, no se llevaban cuentas, se aceptaban todos los enfermos que llegaban, no había más previsión que la idea fija de que Dios no descuida a sus hijos. Aquella "pequeña casa" llegó a ser una villa, después una aldea y por último un pueblo. Aquello era un milagro todos los días. José solía decir que el "Banco de la Providencia no quiebra"; y que lo mismo le da a Dios cuidar de 500 que de 5.000. Le parecía que ser previsor era una ofensa a Dios, que cuida de los pobres mejor que nosotros. 
Dentro de la Casa de la Providencia formó varias congregaciones religiosas femeninas: activas, de clausura, penitentes; varias masculinas, como los Padres de la Santísima Trinidad, los Hermanos de San Vicente, el seminario de Santo Tomás. La Casa tuvo reconocimiento civil del rey Carlos Alberto que le estimaba muchísimo. Murió agotado en Chieri. Fue canonizado por Pío XI el 19 de marzo de 1934.

Beata PAULINA VON MALLINCKRODT. (1817 - 1881).

Párvula. Gentilicio de Pablo

Martirologio Romano: En Paderborn, en Alemania, beata Paulina von Mallinckrodt, virgen, fundadora de las Hermanas de la Caridad Cristiana, para atender a los niños pobres y ciegos y auxiliar a los enfermos y pobres.

Nació en Minden, Westfalia. Es la mayor de los hijos de Detmar von Mallinckrodt, de religión protestante y alto funcionario de gobierno del estado de Prusia y de su esposa, la baronesa Bernardine von Hartmann, de religión católica, originaria de Paderborn. De su madre hereda una fe profunda, un gran amor a Dios y a los pobres y una férrea adhesión a la Iglesia católica y a sus pastores. Herencia paterna son la firmeza de carácter, los sólidos principios, el respeto hacia los demás y el cumplimiento de la palabra empeñada. 
Parte de su niñez y juventud pasa Paulina en Aquisgrán, adonde fue trasladado su padre. Por la temprana muerte de su madre, Paulina, cuando sólo cuenta 17 años de edad, toma en sus manos la dirección de su casa y la educación de sus hermanos menores. En Aquisgrán, con sus amigas, cuida enfermos, niños y jóvenes. 
Cuando su padre se retira del servicio estatal y se instala con su familia en Paderborn, prosigue Paulina su actividad caritativa. Invita y entusiasma a señoras y jóvenes a colaborar en el cuidado de enfermos pobres; pero ante todo le parece necesaria la educación e instrucción de los niños pobres. 
Funda para ellos una guardería y acoge niños ciegos para cuidarlos e instruirlos. Impulsada por la fuerza de la gracia, organiza la Liga Femenina para el cuidado de los enfermos pobres. Luego funda un jardín de infantes para atender a los niños de las madres que deben trabajar fuera de su hogar para ganar el sustento diario de la familia. La fundación de este “kindergarten” en 1840 fue una idea novedosa y de avanzada para proteger y dar un ambiente de contención y afecto a estos niños que no podían ser cuidados por sus madres.
Llega hasta las chozas de los pobres para aliviar sus miserias; los ayuda, consuela, exhorta y ora con los enfermos, sin temer ni la suciedad ni los contagios, sino por el contrario, lo afronta todo con una sonrisa dedicando gran parte de su vida en un incansable servicio en favor de los que sufren. "Nunca he encontrado a una persona como ella; es difícil describir la imagen tan atrayente y emotiva de su vivir en Dios" escribe en una carta su prima Bertha von Hartmann.
En 1842 poco después de la muerte del señor von Mallinckrodt, le confían a Paulina el cuidado de unos niños ciegos muy pobres. Ella los atiende con la exquisita afabilidad que la caracteriza. Y como Dios sabe guiar todo según sus planes, son los niños ciegos los que darán origen a la Congregación, porque a Paulina la admiten en distintas congregaciones religiosas pero no así a los ciegos. Paulina pide una vez más consejo a Monseñor Antonio Claessen quien después de escucharla atentamente y de hacer mucha oración le hace ver que ella está llamada por Dios a fundar una Congregación. Y obtenida la aprobación del Obispo de Paderborn Monseñor Francisco Drepper, el 21 de agosto de 1849 funda la Congregación de las Hermanas de la Caridad Cristiana, Hijas de la Bienaventurada Virgen María de la Inmaculada Concepción con tres compañeras más. Pronto se abren otros campos de actividad: hogares para niños y escuelas.
Bendecida por la Iglesia, la Congregación florece y se extiende rápidamente en Alemania; pero como toda obra grata a Dios, debe ser probada por el sufrimiento; la prueba no tarda en llegar. El Canciller von Bismark emprende en 1871 una dura lucha contra la Iglesia católica. Una tras otra ve la Madre Paulina cómo se van cerrando y expropiando las casas de la Congregación en Alemania. Las casas de la joven Congregación fueron confiscadas, las Hermanas expulsadas, la fundación parecía llegar a su fin. Pero justamente así produjo frutos, se extendió por Estados Unidos e Hispanoamérica. En América se las conoce como Hijas de la Inmaculada Concepción. 
A fines de década de 1870 la persecución religiosa terminó en Alemania y las Hermanas pudieron volver desde Bélgica a su patria donde prosiguieron con su obra. La Comunidad había crecido en integrantes y en misiones durante los años de opresión. La Madre Paulina volvió a Paderborn después de su viaje a América en 1880. A los pocos meses, ante el dolor de las Hermanas, la Madre Paulina enfermó gravemente de neumonía y murió. Fue beatificada por Juan Pablo II el 14 de abril de 1985.

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Eutropio de Saintes. s. III. 
(fr.: Eutrope de Saintes). 
Adaptado, versátil
Martirologio Romano: En Saintes, en Aquitania, san Eutropio, primer obispo de esta ciudad, que, según la tradición, había sido enviado a la Galia por el Romano Pontífice.
Dicen que habló con Jesús y que fue uno de los presuntos compañeros de san Dionisio de París. Nació en Persia, habría asistido a la multiplicación de los panes y peces realizado por Jesús y a la entrada de Cristo en Jerusalén. Después de la muerte de Jesús viajó a Roma donde fue recibido por el papa san Clemente I que lo envió a predicar a la Galia. Consagrado obispo de Saintes, consiguió convertir y bautizar a la hija del gobernador llamada santa Estela. El padre hizo que lo mataran. Fue dilapidado; otros autores dicen que le cortaron la cabeza. Saintes guarda su cráneo hendido. Su leyenda es una compilación hagiográfica copiada de la pasión de otros mártires. 

Santa Sofía de Fermo. M. c. 250. 
Sabiduría, conocimiento.
Martirologio Romano: En Fermo en las Marcas, santa Sofía, virgen y mártir
Mártir en Fermo (Italia), durante la persecución de Decio. Investigaciones reciente piensa que es la misma santa Sofía, madre de santas Fe, Esperanza y Caridad celebrada el 30 de septiembre. 
ruinas de Afrodisia de Caria

Santos Diodoro y Rodopiano. s. IV.  
Diodoro: Don de Zeus. 
(Rodaciano, Rodiciano).
Martirologio RomanoEn Afrodisia, lugar de Caria, santos Diodoro y Rodopiano, mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron lapidados por sus conciudadanos.
Dos diáconos martirizados en la provincia de Caria en Asia Menor, durante la persecución de Diocleciano. 

San Mariano de Acerenza. M. 303. 
El que da culto a María. 
Era un joven diácono de la iglesia de Acerenza (Italia) en la época del santo obispo Marcelo, amigo de san Laviero del que imitó su corage en la predicación del Evangelio. Fue martirizado en Grumentum (la actual Grumento Nova en la provincia de Potenza) donde fue decapitado durante la persecución de Diocleciano. Sus restos se encuentran en la catedral de Acerenza. El patrono menor de Acerenza.

San Donato de Evorea. s. IV. 
Dado por Dios. 
Martirologio Romano: En Evorea, en la región de Epiro, san Donato, obispo, que en tiempos del emperador Teodosio brilló por su eximia santidad.
Obispo de Evorea de Epiro (Albania); de su santidad dan testimonio Sozomeno y algunos escritores griegos. Vivió en época del emperador Teodosio. Se le atribuyen muchos milagros asombrosos. 
En Venecia fue muy venerado y se dice que sus reliquias están depositadas en la isla de Murano.

San Pomponio de Nápoles. M. 536. 
Pomposo.
Martirologio Romano: En Nápoles, de la Campania, san Pomponio, obispo, que construyó una iglesia dedicada a la Santísima Virgen dentro de la ciudad y, en tiempo de la ocupación por los godos, defendió a su grey contra la herejía arriana.
Obispo de Nápoles (508-536); fue un ferviente adversario del arrianismo, entonces protegido por el rey Teodorico. Construyó la iglesia de María Madre de Dios en Nápoles. 
catedral de Saint-Vicent
Viviers

San Aulo de Viviers. s. VII. 
(Augulio, Augulo. fr.: Aule de Viviers, Augule).
Patio de una casa.
Martirologio RomanoEn Viviers, junto al río Ródano, en Neustria, san Aulo o Augulo, obispo, que, según cuenta la tradición, fundó en esta ciudad el primer hospital y consiguió la libertad de muchos esclavos.
La tradición nos ha transmitido que san Augulo o Aulë, obispo de Viviers, consoló a los cautivos y redimió a los esclavos, algo inusual en aquellos tiempos que en una diócesis se aboliera la esclavitud.
Después de la muerte de san Augulo, se construyó una iglesia en el lugar donde había estado su casa, pero en 1567, a causa de las guerras de religión, la iglesia fue destruida. Sus reliquias se depositaron en la catedral y según el "Canon de Banne", un manuscrito del s. XIV, que narra una leyenda de nuestro santo, nos muestra que tuvo una veneración por el pueblo. Tiene culto local.

San Earconvaldo. M. 693. 
(Earconvald, Erconvaldo, Erconwaldo, Erkenwald, Erkembaldo, Erquembaldo. ing.: Erkonwald). 
Mando del hombre noble
Martirologio Romano: En Barking, lugar de Inglaterra, muerte de san Earconvaldo, obispo de Londres, que fundó dos monasterios, uno de varones, que presidió él mismo, y otro de mujeres, que puso bajo la autoridad de su hermana, santa Ethelburga.
Hijo de unos de los heptarcas ingleses. Se retiró al reino de los sajones orientales donde fundó dos casas religiosas: la abadía de Christsey en Surrey para varones y el convento de Barking en Essex para mujeres. Fue abad de la primera y su hermana santa Ethelburga abadesa de la segunda. En el 675 fue elegido obispo de de Londres por san Teodoro de Tarso. Fue un varón prudente en el gobierno. Su tumba en la catedral de San Pablo fue punto de devoción de los londinenses hasta que fue destruida durante la Reforma.

Santa Hildegarda. M. 783. 
(Ildegarda. al.: Hildegard). 
Guerrera valiente.
Un historiador del siglo IX la califica de “nobilissiman piissimanque reginam” (nobilísima piísima reina). Descendiente de Godofredo, duque de Alemania y de la alta nobleza suaba, Hildegarda era hija de Pabo, conde de Thurgan (otros textos dicen que lo era de Hildebrando, conde de Suabia). Era todavía una adolescente cuando se casó con Carlomagno (771), después de que hubiera roto su tercer matrimonio con la hija de Desiderio, rey de los Longobardos, y cuyo matrimonio no había sido aprobado por el papa Esteban IV.  
Hildegarda fue ejemplar en la vida cristiana, sea en familia que en la Corte, tuvo 9 hijos, de los cuales tres murieron muy temprano, durante los doce años de su matrimonio. Fue fiel compañera de Carlomagno, al que acompañó siempre en sus viajes llegando hasta Roma. Fue amiga del monacato y especialmente de santa Lioba. Se la considera fundadora de la abadía de Kempten, en Suabia, donde depuso las reliquias de los santos mártires Gordiano y Epímaco. Donó una importante cantidad de bienes a la abadía de Saint-Arnoul de Metz, donde fue enterrada según su voluntad. Hay muchas leyendas sobre las curaciones acaecidas sobre su tumba.

S. Amador de Tucci
Santos Amador, Pedro y Luis. M. 855.
Martirologio RomanoEn Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santos mártires Amador, presbítero, Pedro, monje, y Luis, los cuales, durante la persecución desencadenada por los musulmanes, fueron cruelmente martirizados por predicar insistentemente el evangelio de Cristo.
Amador, había nacido en Tucci (hoy Martos) en Jaén, en el seno de una familia mozárabe. Siendo muy joven, san Amador fue a Córdoba a estudiar, junto con sus padres y hermanos. Según los escritos de san Eulogio, Amador era un joven muy aplicado a los estudios, no sólo en literatura, sino en valores tales como prudencia y honestidad, por lo que atraído por la vida casta y al servicio de la Iglesia, estudió y fue ordenado sacerdote.
Entonces en el emirato cordobés gobernaba Mohamad I, que continuaba con la persecución contra los cristianos. Amador, “encendido en deseo de martirio y celo de la religión” , se puso en contacto con dos amigos suyos cordobeses: el más intimo, Luís, hermano de san Pablo “Diácono”  y pariente de san Eulogio, y un monje cuyo nombre era Pedro, acordaron no renunciar a su fe católica y condenaron el Islam. Los mataron el 30 de abril del 855. “Sus cuerpos fueron arrojados al Guadalquivir pero aparecieron algunos días después a orillas del río”. No se conoce el lugar de sepultura de san Amador, pero Pedro fue sepultado en el monasterio de San Salvador de Peñamelaria y Luis en Palma del Río.

San Forannán. M. 982. 
(Foranán). 
Fue un obispo irlandés que dejó su país y llegó a la abadía de Waulsort en el Mosa, se hizo benedictino, y en el 962, fue elegido abad. Marchó a Gorze para estudiar la regla monástica instaurada por el abad san Juan con intención de introducirla en Waulsort, cosa que hizo con mucho éxito.  

San Adyutor de Vernon. M. 1131. 
(Adiutor, Adjutor, Ajutre, Ayutre). 
Adjunto, añadido
Martirologio RomanoEn Vernon, cerca del río Sena, san Adiutor, que, hecho prisionero en tiempo de guerra, fue torturado por razón de su fe y, vuelto a su patria, se retiró a un lugar apartado practicando una vida de penitente.
Caballero normando, señor de Vernon-sur-Seine, que fue a las cruzadas con Godofredo de Buillon, allí fue apresado y huyo a nado, pero volvieron a capturarle y estuvo preso durante 17 años. Después de pedir auxilio a santa Magdalena y a san Bernardo de Tiron se adormeció, y durante el sueño se le trasladó, encadenado, desde la prisión a un bosque próximo a Vernon. Se hizo monje en la abadía de Tiron; regresó a su señorío donde llevó una vida de ermitaño. Murió en Tirón.
Esta leyenda es resultado de una contaminación con la de santa Magdalena: los arrebatos de la santa inspiró al hagiógrafo la fábula de san Adyutor, liberado de la prisión por los ángeles y transportado por el aire desde Palestina hasta Normandia. Patrón de Vernon. Tiene culto local.
colegio inglés de Douai

Beato Guillermo Southerne. (c.1569 - 1618). 
(ing.: William Southerne). 
Que quiere proteger. Yelmo voluntarioso.
Martirologio RomanoEn Newcastle-upon-Tyne, en Inglaterra, beato Guillermo Southerne, presbítero y mártir, que, tras haber estudiado en Lituania, España y Douai, una vez ordenado sacerdote se dirigió a Inglaterra para ejercer su ministerio, razón por la cual, en tiempo del rey Jacobo I, sufrió atroces suplicios que le causaron la muerte.
Nació en Ketton junto a Darlington (condado de Durham), en el seno de una familia de la nobleza. Presbítero. Estudió en Lituania, España y Douai, tras ser ordenado sacerdote entró en Inglaterra, y por esta razón, en tiempo del rey Jacobo I, sufrió atroces suplicios que le causaron la muerte, en Newcastle upon Tyne, en Staffordshire. Fue beatificado el 22 de noviembre de 1987, por Juan Pablo II.

San José Tuan. (1821 - 1861). 
El acrecentará. Añadido. Crecimiento. 
Martirologio RomanoEn la aldea de An Bái, en Tonkín, san José Tuan, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, detenido a causa de una delación por haber administrado a su madre enferma los sacramentos, en tiempo del emperador Tu Duc fue cruelmente decapitado.
Nació en Tranxé, Vietnam. Sacerdote dominico vietnamita. Cuando tenía 50 años, un falso cristiano lo llamó para que administrara los últimos sacramentos a su madre. Fray José fue detenido, conducido a la cárcel, donde dio testimonio de amor a Cristo y a la Iglesia, y fue condenado a muerte por ser cristiano. Cuando caminaba al lugar del suplicio, le tiraron una cruz ante sus pies para la que la pisara. Juan le dijo: “Apartad esa cruz, y yo seguiré caminando”. Llegado al lugar del martirio, se postró de rodillas invocando el nombre de Jesús, y encomendando su espíritu al Señor. Los verdugos lo decapitaron. Fue canonizado por Juan Pablo II el 19 de junio de 1988.

29 de abril de 2015

Santa CATALINA DE SIENA. (c.1347 - 1380). Doctora de la Iglesia.

(Catarina, Catera, Catina. it.: Caterina da Siena).
Total destrucción. Pura, inmaculada

Martirologio RomanoFiesta de santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia, que, habiendo ingresado en las Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo, deseosa de conocer a Dios en sí misma y a sí misma en Dios, se esforzó en asemejarse a Cristo crucificado. Trabajó también enérgica e incansablemente por la paz, por el retorno del Romano Pontífice a la Urbe y por la unidad de la Iglesia, y dejó espléndidos documentos llenos de doctrina espiritual.


Fue la penúltima de 25 hermanos, de la familia Benincasa, y había nacido en Siena el mismo año que irrumpió la “peste negra” (1347-1352) en toda Europa. Una tarde volviendo a su casa tuvo una visión de Cristo vestido de pontífice acompañado de santos Pedro y Pablo. En el transcurrir de los años, esta visión la acompañará siempre en su amor apasionado a la Iglesia y en concebirla como una institución apostólica.
A los 15 años, para evitar el matrimonio concertado por su madre (Monna Lapa), se hizo Terciaria dominica en las Hermanas de la Penitencia (Mantellate) de Santo Domingo. Por consejo de su confesor, que en la infancia le leía la "Leyenda Áurea", de la que le había impresionado la vida de santa Eufrosina, decidió cortarse los cabellos y vestir un hábito particular que (por revelación de santo Domingo) constaba de vestido blanco, velo blanco, manto negro y cinturón de cuero. A lo largo de cuaresmas enteras su único alimento fue la Eucaristía; los superiores dominicos pensando que era una penitencia que ella misma se imponía le obligaron a comer y ella con gran sencillez respondió: "comeré pero no puedo evitar que mi cuerpo expulse la comida ya que no admite nada mas que la Eucaristía". Vivió en sí la pasión de Cristo con una frase: "Amar y padecer por Ti". Tenía una gran veneración por santa Inés de Montepulciano, y a su tumba realizó varias peregrinaciones. Dio muestras de gran abnegación durante la peste de 1374. Por espacio de tres años no abandonó su celda, salvo para ir a la iglesia, y no habló con nadie ni una palabra excepto con su confesor. En la soledad de su retiro experimentó la amorosa ternura de Cristo, que se presentaba en sus contínuos éxtasis. 
En el 1377 fundó en su ciudad un convento, en el cual permaneció, sin embargo, poco tiempo, después que contempló que su misión estaba en la restauración de las almas y de la Iglesia. Se impuso la reforma  de la Iglesia a base de corregir a sus ministros por el excesivo lujo, la simonía y la corrupción. Su vida tiene importancia trascendental en la historia de la Iglesia, ya que luchó denodadamente para procurar el regreso de los papas de Aviñón, contribuyó a convencer al papa Gregorio XI para que abandonase Aviñón y regresara a Roma. Llamaba al Papa "el dulce Cristo en la tierra". Sus buenas dotes consiguieron la vuelta del Pontífice a su sede de Roma; luchó contra el Cisma de Occidente reuniendo a toda Italia en torno del papa san Urbano V. "Animo padre, que yo os digo que no hay necesidad de temblar". Uno de sus mayores éxitos fue que el papa Gregorio XI levantara el interdicto a la ciudad de Florencia y que se restableciera la comunión y la paz entre la ciudad toscana y el papado. 
Sus escritos, "Los Diálogos de la Divina Providencia", lo que tuvo que dictar, ya que no sabía escribir (aunque este particular parece que no es cierto, y que si tenía sabía leer y escribir por un don divino); aunque Dios le concedió el don de poder interpretar lo escrito, sin conocer el significado de las letras, todo ello para confundir los distintos tribunales de la Inquisición a la que fue sometida por sus superiores dominicos. En momentos de gran tribulación, pues los tenía muchísimos, por las grandes purificaciones que padecía decía: "¿Donde estabas, Esposo Mío, que así me dejaste sola con mis pruebas? -Dentro de tu corazón estaba yo, esforzándote y complaciéndome con tu fidelidad". Ante la duda que muchas veces supone no saber qué camino elegir, ya que el diablo se mete por donde puede, Catalina aconsejaba: " Si cuando voy a acometer una acción siento que mi corazón conserva su paz sin la más leve sombra de duda, entonces mi acción goza del beneplácito de Dios, en cambio si hay duda, o justificación o una cierta inquietud, entonces no es de Dios".
Tuvo que defenderse en el Capítulo general de los dominicos (1374), celebrado en Florencia, por esa actividad político-religiosa; por eso fue sometida al control y dirección de su confesor, el beato Raimundo de Capua. Este, al redactar su biografía, nos habla de los estigmas invisibles impresos en su cuerpo, que sólo fueron conocidos tras su muerte (los autores dicen que la estigmatización fue un invento de los dominicos para competir con san Francisco de Asís); así como su desposorio místico con Cristo, que es una copia del de santa Catalina de Alejandría. Pese a sus esfuerzos los resultados de su acción fueron aparentemente escasos. Aunque una de las anécdotas de su vida está en la conversión del condenado a muerte Nicolás Tulco, al que consiguió, en el momento de subir al patíbulo, dándole todo el amor que fue capaz (en la sociedad de la época no se comprendió su abrazo y gestos de afectividad), convertirle de su desesperación y hacerle morir en paz. Murió en la soledad de Roma, en un éxtasis de amor, después de ocho semanas de fuertes dolores y tentaciones diabólicas. Su cuerpo reposa en la iglesia dominica de Santa María sopra Minerva, cerca de la tumba de fra Angélico. Pero su cabeza está en Siena. Fue canonizada por Pío II el 29 de junio de 1461. Es copatrona de Europa y patrona de Italia. FIESTA. 

San TORPETES. M. c. 68.

(Torcuato, Torpecio, Torpém, Tropez).

Martirologio Romano: En Pisa, de la Toscana, san Torpetes, mártir.

Oficial de la guardia de Pisa. Parece que murió decapitado durante la persecución de Nerón. Las leyendas que hay sobre su vida no son fiables. Su cuerpo fue echado al mar y llegó hasta Saint-Tropez. Se dice que san Pablo lo nombra en la Epístola a los Filipenses, cuando dice: "os saludan los hermanos que están conmigo, sobre todo aquellos de la casa de Cesar". 
Según la leyenda, Torpetes era un patricio del grado ecuestre durante la época del emperador Nerón. Su nombre completo era "Caius Silvius Torpetius" y era nativo de Pisa.
Se convirtió al cristianismo gracias a san Pablo. Profesó su fe durante una ceremonia en la que se rebeló contra Nerón por considerar que Diana no era la creadora del universo y después se profesó cristiano. Nerón, que parece le tenía estima, le pidió a su asistente que le convenciera para que volviera a la religión de sus padres. Cuando Torpetes se negó a hacerlo, Nerón le mandó decapitar. Otra variante de la leyenda es que Torpetes abandonó Roma y viajó a Pisa, pero fue reconocido como cristiano por el prefecto local, Satellicus, que le ejecutó.
La cabeza de Torpetes fue lanzada al río Arno (y más tarde fue reclamada por Pisa). Su cuerpo fue colocado en un barco abandonado con un gallo y un perro, para que se comieran el cadáver. El barco flotó hacia Liguria.
Una santa mujer llamada Celerina tuvo una premonición, en un sueño, de la llegada del cuerpo del santo a la población donde ella habitaba. El barco llegó a la ubicación actual de Saint-Tropez (San Torpes), no muy lejos del cementerio de los marineros. El cuerpo estaba intacto. El gallo se fue volando hacia el pueblo más tarde llamado Cogolin y el perro se dirigió hacia el pueblo llamado más tarde en su honor Grimaud
La gente del lugar llamaron Saint-Tropez a su pueblo en honor a él. Sus reliquias se transportaron al mar en un barco pequeño, igual que otras leyendas de los santos de la región, tales como santa Reparata y santa Devota. Lugares en las costas de España y Portugal también se declararon los lugares donde había arribado el barco de San Torpetes. Torpetes fue venerado en Pisa, Génova y Portugal. También es considerado patrón de los marineros.

San SEVERO DE NÁPOLES. M. 409.

Serio, austero. 

Martirologio Romano: En Nápoles, de la Campania, san Severo, obispo, al que san Ambrosio amó como a un hermano y su Iglesia como a un padre.

Obispo de Nápoles, fue un célebre taumaturgo, alabado por san Ambrosio de Milán; según la leyenda resucitó a un hombre para que pudiera testimoniar en favor de su viuda. 
En el catálogo de los obispos napolitanos ocupa el duodécimo lugar; de su vida anterior a su ministerio episcopal, no se sabe prácticamente nada.
San Severo sirvió su episcopado de febrero de 363 al 29 de abril de 409, por lo tanto algunas décadas después de la libertad de culto establecida por Constantino a favor de los cristianos; fue ciertamente un período en que las dos religiones, pagana y cristiana, fueron obligadas a convivir, y los retrocesos al paganismo fueron frecuentes.
Su obra se desarrolló después de estos retornos al paganismo y los violentos ataques de los heréticos arrianos. La Iglesia de Nápoles, con la guía iluminada de san Severo, refloreció en la fe auténtica del cristianismo; restableció en la ciudad las obras de su predecesor san Máximo quien murió en el destierro en Oriente, durante la persecución arriana.
Hace falta decir que san Máximo fue el décimo obispo de Nápoles y san Severo el duodécimo, entre los dos estuvo el usurpador arriano Zósimo, quien durante sus seis años de episcopado, retornó a la fe original, por lo que si está legítimamente considerado como el 11° obispo.
Varios documentos antiguos confirman que se ganó, no sólo consideración y cariño de los cristianos, sino también la de los paganos. Fue amigo de san Ambrosio obispo de Milán, a quien tuvo ocasión de conocer durante el Concilio plenario realizado en el 392 en Capua.
Le son atribuidas la construcción de cuatro basílicas: una de ellas, fue dedicada al Salvador, de esta antigua basílica llamada luego San Giorgio el Mayor, ha quedado tan sólo la cúpula. A Severo es atribuida también la construcción del célebre Baptisterio de Nápoles, siendo el más antiguo de occidente. Fuera de los muros de la ciudad, Severo hizo construir una basílica cementerial, dónde hizo colocar las reliquias del obispo san Máximo y que parece fue incluso su primera sepultura. 
San Severo también es patrono de la ciudad y diócesis de San Severo, en la provincia de Foggia.

San HUGO DE CLUNY. (1024 - 1109).

(Hugo “el Grande”, Hugo de Semur. fr.: Hugues de Cluny).
Inteligente, juicio, pensamiento

Martirologio RomanoEn el monasterio de Cluny, en Borgoña, san Hugo, abad, que gobernó santamente su cenobio durante sesenta y un años. Se mostró entregado a las limosnas y a la oración, mantuvo y promovió la disciplina monástica, estuvo atento a las necesidades de la Iglesia y fue un eximio propagador de la misma.

Nació en Semur en Brionnais, y descendía de la casa ducal de Borgoña. Su padre, Dalmacio, señor feudal, sin ley y sin conciencia, intentó formar a su hijo en sus mismos principios, pero Hugo, formado por su santa madre, logra primero irse al lado de su tío, el Obispo de Châlons. Después de servir brevemente en la guerra, entró al servicio del Papa. Frecuentó la escuela catedralicia de Auxerre o de Châlons-sur-Saône (1030-1035). Ingresó en la abadía de Cluny en 1039. El señor de Semur, que había visto en su hijo un joven despierto, de buena presencia y dotes envidiables, montó en cólera ante aquella decisión. No obstante, y contra la voluntad paterna, Hugo quedóse en Cluny. Aquel espíritu bravío y despótico llegó, sin embargo, a sentirse luego orgulloso de su hijo, pues pasando una vez cerca de la Abadía, quiso por curiosidad verlo con el áspero sayo monacal. Y su amor paternal, renacido, vio tantas gracias en el joven Hugo, que confesó no haberlo visto nunca tan digno de aprecio. Desde entonces no volvió a molestarle con reflexiones ni reprimendas.
A los 20 años fue ordenado sacerdote y a los 25 elegido Abad General para toda la Orden por los monjes (y no designado por su predecesor). A partir de aquel momento y durante una muy larga existencia, se consagró por entero a las dos obras fundamentales de su vida: la defensa y pureza de la fe y la organización definitiva cluniacense.
Durante su mandato mandó construir la iglesia abacial y organizó la peregrinación a Santiago de Compostela. Ejerció este cargo entre 1049 al 1109, durante este tiempo fue consejero de Papas; fue consultado y respetado por todos los soberanos de Europa y gobernó más de mil monasterios y casas sufragáneas con gran severidad y justicia, a pesar de que en aquel tiempo había una gran depravación de costumbres entre el clero. Le encontramos en los Concilios, en las elecciones pontificias, animando la cruzada, poniendo paz entre los emperadores y los pueblos que se agitan en la frontera oriental del imperio; al lado de los reyes y príncipes, confundiendo a los herejes, recorriendo en su mulilla abacial todos los países, para implantar los principios renovadores, emanados de Roma, deponiendo, si era preciso, a los abades y obispos indignos. Cluny se convirtió en un centro de reforma de toda la Iglesia.
La iglesia abacial de Cluny, la iglesia más grande de su época, fue bendecida por el papa san Urbano II (también monje de esta abadía). Hugo y el papa san Gregorio VII, (también monje cluniacense) contribuyeron a promover el profundo renacimiento de la vida religiosa que caracterizó el siglo XI en toda Europa occidental; estuvo con el papa en Canossa, cuando el emperador de Alemania, Enrique IV, se humilló ante el Pontífice, gracias a la mediación de Hugo que tenía grandes y estrechas relaciones con el Imperio. El emperador Enrique III le miraba con veneración profunda: “Recibir tus cartas -le escribía- es uno de mis mayores contentos y satisfacciones. Sé muy bien el ardor con que te entregas a las cosas divinas; nada tengo que decir a tu negativa de venir a la Corte, alegando las distancias; te disculpo, con la condición de que vengas a Colonia para sacar de pila y dar tu bendición paternal al hijo que me acaba de nacer”. Accedió Hugo: santificó al niño en las fuentes bautismales y éste, más tarde Enrique IV, lo llamará, por ello, su padre. Tales eran las relaciones del Abad de Cluny con el perseguidor de san Gregorio VII; mas tal amistad no le hizo jamás vacilar en su deber, hasta el punto de poder asegurarse que, aparte de san Pedro Damián, su gran amigo, no tuvo el Papado más poderoso auxiliar y generoso defensor. Gregorio VII lo invitaba por ello para consultarle en sus grandes apuros y recibir el consuelo en sus tribulaciones.
Fundó el hospital de Marcigny, donde amaba curar él mismo a los leprosos y en el mismo lugar el monasterio para religiosas “para que las mujeres pecadoras que quisieran escapar de los lazos del mundo y arrepentirse de sus faltas, tuvieran también abierta la entrada en el cielo”. Hacia 1105, hizo construir y decorar con pinturas la capilla del priorato cluniacense de Berzé la Ville en Mâconnais. 
Sus mejores sentimientos de gratitud fueron, en todo momento, para Alfonso VI de Castilla, que se había mostrado espléndido con la gran Abadía borgoñona. Había anexado a ella las principales abadías de su reino, como Nájera, Dueñas y Carrión, y había colocado monjes cluniacenses en casi todas las sillas episcopales de León y Castilla. Durante su reinado, los cluniacenses del abad Hugo eran dueños de los monasterios, obispados y casi hasta de la Corte del monarca. Todo ello era posible porque nuestro Santo, de un espíritu muy superior a su época, sabía dominar a los más fuertes caracteres; vigilar la vida de miles de monjes; y hacerse cada día más merecedor del apelativo de “Grande”. Fue canonizado por Calixto II en 1120.

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Tíquico. s. I. 
Martirologio Romano: Conmemoración de san Tíquico, discípulo de san Pablo apóstol, al que, en sus epístolas, le llama hermano carísimo, ministro fiel y consiervo en el Señor.
Discípulo de san Pablo (At 20, 4; 21, 29) y su colaborador (Col 4,7; Ef. 6, 21 ss). Se dice que murió mártir como obispo de Pafos en Chipre. 

San Cristino. s. III-IV. 
Ungido, sagrado. Seguidor, discípulo de Cristo. 
En 1661, el “cuerpo santo”de este mártir fue descubierto en las catacumbas de Priscilla en Roma. Las reliquias fueron donadas por el Papa Alejandro VII a la Confraternidad de la Misericordia de Portoferraio. 
El sagrado depósito llegó a este pueblo un 29 de abril y desde entonces en este día se celebran las fiestas patronales. En 1764, el papa Clemente XIII concedió que san Cristino fuera festejado como patrono de Portoferrario con todos los privilegios inherentes a las fiestas de los Protectores y según la costumbre de la época fue sancionado también por el emperador Francisco I.

San Acardo de Avranches. M. 1172.
(fr.: Achard de Avranches).
Martirologio RomanoEn el monasterio de La Lucerne-d'Outremer, en Normandía, san Acardo, obispo de Avranches, que, abad durante un tiempo de San Víctor de París, escribió varios tratados de vida espiritual a fin de conducir el alma cristiana a la perfección, y al fallecer fue enterrado en esta abadía Premonstratense, que visitaba a menudo.
Nació en Normandía, en el seno de una noble familia. Fue educado entre los canónigos regulares de Bridlington (diócesis de York), luego pasó, para perfeccionarse en los estudios, a París; aquí abrazó la vida religiosa en la nueva abadía de San Víctor. En 1155 fue elegido segundo abad de San Víctor. Escribió varios tratados de vida espiritual, para llevar a las almas a la perfección. Se le reconoce la paternidad del tratado “De discretione animae, spiritus et mentis”, falsamente atribuido con anterioridad a Adán de San Víctor.
En 1157 fue elegido obispo de Séez, pero Enrique II de Inglaterra se opuso a su consagración porque, según santo Tomás Beckett, el papa Adrián IV había favorecido la elección. En 1161 fue nombrado obispo de Avranches. Piadoso y benéfico, por su amistad con el monarca inglés obtuvo muchos favores para su diócesis y para la región entera de Normandía. Murió y fue sepultado en la abadía premonstratense  de La Lucerne, de la cual había sido el principal benefactor, y quien en 1164 había bendecido la primera piedra. Tiene culto local.

San Antonio Kim Song-u. (1795 - 1841). 
Floreciente. El defensor, el enemigo de los burros. 
Martirologio RomanoEn Seúl, en Corea, san Antonio Kim Song-u, mártir, que solía reunir en su casa a varios fieles hasta que, encerrado en prisión, por su fe en Cristo fue ejecutado por estrangulación.
Coreano. Tenía 46 años de edad. Cuando se convirtió al catolicismo, decidió acoger en su casa a los fieles que no tenían dónde reunirse para leer las Escrituras y orar en común y así poderles ayudar durante la persecución que se desencadenó a partir del edicto de 1802 y que explotó definitivamente en 1839. Aquel año su hermano san José Chang Song-jib, boticario, había sido martirizado. 
Dos años después murió mártir en Seúl, Corea, por haber reunido en su casa a grupos de cristianos. Fue estrangulado por sus verdugos en la cárcel sin tener un juicio justo. Fue canonizado el 6 de mayo de 1984 por SS Juan Pablo II.

MADONNA DEL SANGUE.


Re es uno de los pequeños pueblos de montaña del Piamonte italiano, situada en el Valle Vigezzo, y se encuentra a sólo 7 km de la frontera suiza. 

Allí se encuentra el Santuario de la Madonna del Sangue, santuario que se ha edificado sobre una antigua imagen de la Virgen amamantando a su bebé. Esta pintura fue pintada al fresco en la pared exterior de una iglesia por un artista desconocido en algún momento del siglo XIII. La imagen por aquel entonces se encontraba en la pared externa de una pequeña iglesia dedicada a san Mauricio.



HISTORIA:

La noche del 29 de abril de 1494, un joven llamado Giovanni Zucono estaba jugando con otras personas fuera de la iglesia. El juego que estaban jugando se llamaba Piodella, era un juego similar al béisbol, en el que se utilizaba un palo corto de madera para golpear un objeto, en este caso, el objeto era un disco metálico, como una moneda, y el objetivo era golpear tan cerca como fuera posible a un objetivo. 
La historia cuenta que durante el juego, Giovanni perdió los estribos, porque iba perdiendo y le arrojó su moneda al rostro de la Virgen que había en la pared de la iglesia. El joven volvió en sí y preso de remordimiento se arrodilló delante de la imagen y le pidió perdón. 
A las 11 de la noche Juan de Minola y Antonio Ardicio de Craveggia, que vivían delante de la iglesia se dieron cuenta de la existencia de una luz inusual en el porche, como si hubiera una vela encendida. Antes del amanecer, el sacristán de Gisla Stefano, mientras se prepara para abrir la iglesia, ante la imagen del muro ve a una mujer vestida de blanco de rodillas ante la Virgen, cree reconocer a una vecina y la saluda sin recibir respuesta. 
Será un anciano llamado Bartolomé descubrió por primera vez el evento milagroso, ya que devótamente se acercó para besarle la mano y, se dio cuenta con asombro de que estaba mojado de sangre. Miró a la Virgen y vio que la herida de la cabeza salía un hilillo de sangre. 
Después de la medianoche del chorro de sangre crece y gotea al suelo emitiendo un aroma dulce "imposible de describir." El rector de la iglesia recogió en un paño la sangre y la puso en un cáliz. 
El derramamiento de sangre que duró unos veinte días hasta el 18 de mayo intermitente y menos abundantes como de una herida que sana lentamente. 

RECONOCIMIENTO:

Inmediatamente se construyó un altar delante de la imagen. Luego, entre 1606 y 1628 una iglesia más grande y magnífica fue construido alrededor del altar, la incorporación de la imagen en el interior. En 1894, en el 400 aniversario del milagro, se decidió la construcción de un edificio aún más grande. Los trabajos se iniciaron en 1922 con la actual estructura bizantina-renacentista. En 1958 el Papa Pío XII concedió el santuario con la designación de Basílica Minore. 
El fresco está protegido en el interior del santuario. Y en un sagrario detrás del altar se conserva una ampolla de sangre seca. Muchas de las pruebas científicas se han hecho en él, y los resultados han sido bien documentados. Y, de hecho, las marcas residuales en el fresco han demostrado ser de sangre. 
Los rastros de sangre en la imagen del milagro casi han desaparecido, sólo se puede identificar con instrumentos ópticos. Una investigación científica en el fresco y en las reliquias de la sangre se llevó a cabo por el prof. Judica Cordiglia de Turín en 1962. El contenido de la bombilla hizo notar el espectro inconfundible de componentes de la sangre y los tejidos se formaron en el momento del milagro, mientras que el examen de rayos X de la cabeza de la Virgen se ha puesto de manifiesto la fractura causada por el borde delantero del forma plana de un objeto contundente (el Piodella). 
La encuesta también ha puesto de relieve una Cordoglia especialmente sorprendente, que escapó de los testigos oculares en el momento del derrame: el derramamiento de sangre, en lugar de deslizarse en el fresco de la pared lisa, habría cubierto el rostro de la Virgen y el Niño, como si fueran personas reales.