12 de enero de 2015

San ARCADIO. M. 260 o 312.


Natural de Arcadia.

Martirologio Romano: En Cesarea de Mauritania (hoy Argelia), san Arcadio, mártir, que se escondió en tiempo de persecución, pero, al ser detenido un familiar suyo se presentó espontáneamente al juez y, por negarse a sacrificar a los dioses, sufrió dolorosos tormentos hasta consumar su martirio.

Dicen que era español, natural de Osuna. Mártir en Cesarea de Mauritania o en Acaya, y se cree que en la persecución de Maximiano Hercúleo, porque hacía demasiados milagros. 
La leyenda dice de él que se escondió para no apostatar, pero al ser apresado un familiar suyo, se arrepintió y se presentó ante el juez diciendo: «Librad de las cadenas a mi pariente, pues yo he venido a rendir cuentas de mi persona y a declararos que él ignoraba dónde estaba yo escondido». El juez le respondió: «No sólo estoy dispuesto a perdonar a tu pariente sino también a ti, a condición de que sacrifiques a los dioses». Arcadio se rehusó a ello, y el juez dijo a los verdugos: «Tomadle y hacedle desear la muerte. Cortadle los miembros parte por parte; tan lentamente, que comprenda este villano lo que significa abandonar a los dioses de sus padres por una divinidad desconocida». Después de grandes tormentos que descuartizaron poco a poco, mientras él iba diciendo "Bienaventuradas partes de mi cuerpo, es justamente ahora que me sois queridas. Ahora verdaderamente vosotros pertenecéis a mi Dios, sois ofrecidas a El en sacrificio, y es conveniente, ahora, que seáis separadas, para después reuniros en la gloria". Arcadio murió pronunciando estas palabras, y los paganos se maravillaron de su milagrosa paciencia. Los cristianos recogieron los ensangrentados miembros y les dieron sepultura. Su Vida fue escrita por san Zenón de Verona. Patrono de Osuna.