6 de noviembre de 2014

San LEONARDO DE NOBLAC. M. c. 560.


Martirologio Romano: En Noblac, cerca de Limoges, en Aquitania, san Leonardo, ermitaño.

Nacido no lejos de Orleans, en el seno de una familia de la nobleza. Según la leyenda, fue un cortesano francés bautizado en su juventud por san Remigio, obispo de Reims; y por consejo del santo, dejó la corte de Clodoveo para llevar una vida de oración retirada y de caridad en la abadía de Micy (Orleans). Por su acción con los encarcelados, consiguió de Clodoveo no sólo el permiso de visitarlos, sino el de indultar en nombre del rey a quiénes lo merecían. Fue famoso por su poder milagroso para curar a los enfermos que acudían a él para su sanación. 
Como su lugar habitual de retiro, escogió el bosque de Pauvain, no lejos de Limoges; y allí erigió el santuario de Noblac, dedicado a María; los terrenos le fueron concedidos por el rey Clodoveo, porque con sus oraciones consiguió la curación de la reina santa Clotilde, enferma por los dolores de parto. A este santuario, acudían enfermos y delicuentes para hallar la curación y la libertad, y se convirtió en un autentico monasterio, dedicados a la oración y el trabajo, según el ejemplo de Leonardo. Es conocido como el principal artífice de la conversión de Clodoveo. 
Aunque su culto estuvo muy difundido se sabe muy poco de su vida. En el arte se lo representa casi siempre con las cadenas, símbolo de su protección especial para los que están injustamente presos, y por ese motivo pictórico es también patrono de los fabricantes de cadenas, broches, hebillas, etc.