30 de agosto de 2015

San PEDRO DE TREVI. M. c. 1050.


Martirologio Romano: En Trevi, en el Lacio, san Pedro, que, a pesar de ser analfabeto, practicó en la soledad la sabiduría evangélica.

Nació en Rocca di Botte, junto a  Carsoli en los Abruzzos. Vivió en su pueblo hasta que tuvo que abandonarlo por culpa de un matrimonio, preparado por sus padres, al que no quería someterse. Se marchó a Tívoli donde estudió en la escuela de un tal Cleto. Su maestro cuando observó que había alcanzado la adecuada preparación, lo presentó al obispo de Tívoli, Gregorio, el cual le confirió la tonsura, una cruz de hierro y la misión de predicar la religión entre los habitantes de varios pueblos de la diócesis.
Regresó a Rocca di Botte y, en los dos años sucesivos, predicó allí y en las localidades vecinas, como Carsoli, Vallinfreda, Tufo, Cervara, Poggio Cinolfo... después tuvo una visión en la que se le aparecieron Cristo y María que le pidieron que llevara más allá su palabra.
Llevó su apostolado a Subiaco, donde vivió cinco meses como huesped de la iglesia de San Abundio, hoy catedral del lugar; de Subiaco subió por la rivera del rio Aniene, y llegó a la antigua diócesis de Trevi, después suprimida en 1059-61, donde vivió en un tugurio situado debajo de una escalera de piedra y de allí continuó su misión de apóstol itinerante. Murió todavía joven en Trevi.
En el 1215 fue proclamado santo por el obispo de Anagni con la autoridad del papa Inocencio III. El centro del culto al santo está en Trevi, donde el cuerpo se conserva en la Colegiata, y de cuya ciudad es protector; sus reliquias se esparcieron por todos los pueblos donde mayormente se movió, comenzando por Rocca di Botte.