26 de agosto de 2015

San ALEJANDRO DE BÉRGAMO. M. 303.


Martirologio Romano: En Bérgamo, en el territorio de Traspadana, san Alejandro, mártir

Según una leyenda era portaestandarte de la Legión Tebana, pero no se encontraba presente en el momento en que fueron martirizados san Mauricio y compañeros mártires durante la persecución de  Maximiano;  huyó hacia Italia pero fue reconocido en Milán y atrapado. En la cárcel es visitado por san Fidel y el obispo san Materno, y el propio san Fidel le organiza la fuga, pero en Como fue nuevamente capturado y enviado a Milán para su decapitación. Fue milagrosamente librado de ella y vuelve a huir, refugiándose en Bérgamo. Una vez allí, no se mantiene escondido, sino que se dedica a predicar y convertir a los bergamascos, entre los que se cuentan los futuros mártires Fermo y Rústico, fue apresado y decapitado en Bérgamo, porque había derribado y pisoteado a los ídolos, en el sitio donde en la actualidad se encuentra la iglesia de San Alessandro in Colonna. Su cabeza cortada habría sido envuelta en una toalla por la matrona santa Grata. Las gotas de sangre que cayeron a tierra se transformaron en un semillero de flores. 
La historia de Alejandro de Bérgamo está llena de los tópicos de las leyendas hagiográficas, y no es posible corroborar su pertenencia a la Legión Tebea, y por tanto la época concreta y circunstancias de su martirio, pero apenas es posible dudar de la existencia en Bérgamo del antiguo culto a un soldado romano mártir, de nombre Alejandro, torturado y muerto por haberse negado a renunciar a la fe cristiana. El cuerpo de Alejandro se venera en la capilla del castillo ducal de Pescolanciano. Es patrono de la ciudad de Bérgamo. La ciudad de Brescia intentó apropiarse de este santo, desdoblando así su identidad.