10 de julio de 2015

Santos ANTONIO NGUYEN HUU QUYNH y PEDRO NGUYEN KHAC TU. M. 1840. 


Martirologio Romano: En la ciudad de Dong Hoi en Anam, hoy Vietnam, santos Antonio Nguyen Huu Quynh y Pedro Nguyen Khac Tu, mártires, che, catequistas, fueron estrangulados por su fe en Cristo bajo el emperador Minh Manh

Antonio nació en Mi-Huong, provincia de Quang-Binh, en Tonkin. Era hijo de un celoso catequista. Fue educado en la escuela de la misión. En su juventud se enroló en el ejército del rey Ya-Long, tolerante con los cristianos, y participó en la guerra civil provocada por la rebelión de los Say-Son, y llegó hasta el grado de capitán. Después dejó el ejército y se dedicó al comercio al mismo tiempo que se hizo médico. No quiso vivir de la medicina, sino que vivió de sus negocios y la medicina la ejercitó gratuitamente con los más pobres. 
Fue arrestado por la fe en 1838, mientras preparaba un escondite para un misionero y, como éste no llegaba, envió a un criado al pueblo en busca de noticias, como ya era sospechoso, el criado fue detenido e interrogado lo que llevó a la detención de Antonio, que fue invitado a la apostasía pisando la cruz, pero se mantuvo firme en su fe, a pesar  de la flagelación a la que fue sometido. Tenía 72 años, y su compañero de prisión apenas 30 años. Fue estrangulado dos años más tarde en Dong Hoi (Tonkin), bajo el emperador Minh Manh. 

Pedro se educo en la misión dominica donde conoció a san Pedro Dumolin Borie, que lo eligió como su catequista. Pedro acompañó al misionero durante su apostolado, e incluso cuando fue elegido obispo-vicario apostólico del Tonkin occidental y, cuando detuvieron al padre Pedro, no se puso a salvo sino que confesó que era catequista para seguir la suerte del misionero. Se mantuvo firme en la fe. Cuando la ejecución de Pedro Dumolin, él permaneció en la cárcel porque querían que las penalidades de la cárcel terminaran con su fortaleza. Sólo cuando vieron que no apostataba se decidió estrangularlo con Antonio Nguyen Huu (Nam) Quynh, en Dong Hoi (Tonkin), durante la persecución del emperador Minh Manh. Fueron canonizados el 19 de junio de 1988 por SS. Juan Pablo II.