13 de julio de 2015

San SILAS. s. I.  


Martirologio Romano: Conmemoración de san Silas, elegido y enviado por los apóstoles con Pablo y Bernabé a las Iglesias de la gentilidad para anunciar el Evangelio, misión en la que, lleno de la gracia de Dios, puso gran empeño.

Era un judío convertido al cristianismo y formaba parte de la Iglesia de Jerusalén, en la cual gozaba de gran estima (At 15, 22), y era considerado profeta (At 15, 32). Era ciudadano romano (At 16, 37). Discípulo y compañero de san Pablo desde su segundo viaje comenzado en Antioquía. Junto con Judas, llamado Barsabas, fue encargado por las autoridades cristianas de Jerusalén, para acompañar a Pablo y san Bernabé, para que expusieran a la comunidad de Antioquía, las deliberaciones del concilio de Jerusalén (At 15, 23).
Silas tomó a su cargo la evangelización de Macedonia (At 15, 40). En Filipos, junto con el Apóstol, fue azotado con varas y encarcelado. El carcelero les oyó cantar durante la noche salmos, llenos de alegría y, después permanecer en la celda, cuando las puertas se abrieron inesperadamente, a causa de uno de los frecuentes terremotos de la región. Cuando el carcelero iba a suicidarse con su espada, porque la mayoría de los presos se habían escapado, nuestros santos detuvieron su mano y lo convirtieron (At 16). Después lo acompañó a Atenas (At 18, 15); fue uno de los evangelizadores de la comunidad de Corintio y portador de las cartas de Pablo y san Pedro. 
Según la leyenda se dice que fue obispo de Corinto y que sufrió martirio en Tesalónica.