15 de julio de 2015

San PEDRO NGUYEN BA TUAN. (1766 - 1838).  


Martirologio Romano: En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, san Pedro Nguyên Bá Tuân, presbítero y mártir, que, encarcelado por ser cristiano en tiempo del emperador Minh Mang, murió de hambre en prisión.

Nació en Ngaoc-Duong (Vietnam). El padre dominico Joaquín Gatillepa lo convirtió al cristianismo. San Clemente Ignacio Delgado, Vicario Apostólico del Tonkin Oriental, lo ordenó sacerdote.
Ejerció su ministerio durante 30 años en los diferentes destinos que se le asignó, dejando siempre una estela de buen sacerdote, obediente y espiritual. Su último destino fue en Lác-Món. Estando aquí se enteró que el dominico san José Fernández, estaba gravemente enfermo y fue a Ninh-Chuong para atenderlo. Pero viendo que la situación de aquel lugar se ponía peligrosa para todos ordenó la evacuación de los cristiano, atravesando el río hasta que llegaron al poblado de Qui-Lau, ya en el Vicariato Occidental, donde los misioneros franceses los acogieron fraternalmente. Se escondieron en casa de un pagano que cedió a la tentación de delatarlos por afán de recompensa.
Fue capturado en 1838 y llevado a Nam-Dinh, donde se le intimó a que renegase del cristianismo. El juez le mandó pisar la cruz si quería salvar la vida, a lo que respondió: “Ciertamente soy viejo y débil, pero la fuerza de Dios me ayudará a sufrir los tormentos y la misma muerte. Yo no piso la santa cruz. Sólo deseo que llegue el momento de ofrecer la cabeza y derramar mi sangre por el señor del cielo, cuya religión es la única y verdadera”. Al negarse fue condenado a muerte. Mientras se esperaba el cumplimiento de la sentencia, fue torturado salvajemente, flagelado, cargado con la canga, sin tener en cuenta su ancianidad. No pudiendo resistir tantos tormentos, murió en la cárcel exhausto y fue enterrado en su pueblo natal. Fue canonizado el 19 de junio de 1988 por el papa Juan Pablo II.