23 de julio de 2015

Beata MARGARITA MARÍA LÓPEZ DE MATURANA. (1884-1934). 


Martirologio Romano: En Bérriz, España, beata Margarita María López de Maturana, virgen, fundadora del instituto de Mercedarias Misioneras de Bérriz.

Nació en Bilbao. Se llamaba Pilar. Cambió su nombre por el de Margarita María cuando se hizo religiosa de clausura de las Misioneras de Bérriz en 1903. Desde el primer momento se entregó a Dios con una fidelidad total en su vida de monja de clausura. En 1906 comenzó a trabajar en el colegio, donde estuvo más de veinte años. Son dos las principales características que la distinguen: su afición a la oración y su caridad exquisita. En ellas su vocación mercedaria, de redención de cautivos, se fue ampliando y actualizando.
Sintió el deseo de hacer llegar a todo el mundo la felicidad y el amor que le entregaba Cristo. "...Yo no deseo más que darle a conocer a los que me ha encomendado, que es el mundo entero". Desde el primer momento se entregó a Dios con una fidelidad total en su vida de monja de clausura.
En 1913 entusiasmó a su comunidad, y a sus alumnas a pedir por los misioneros, y mantuvo para ello una intensa correspondencia con los misioneros. En 1920, inició en el colegio una asociación con el nombre de Juventud Mercedaria Misionera de Bérriz, y a través de ella formó en el espíritu misionero a varias generaciones de jóvenes. 
Fundó las Mercedarias Misioneras de Bérriz que rompieron la clausura, para ser la propia comunidad quien saliese a misionar, viviendo el cuatro voto redentor de permanecer en la misión cuando hubiere peligro de perder la vida. El Espíritu inspiraba con fuerza y las monjas, impulsadas por él, abrieron las rejas del convento y se dispersaron en el lejano Oriente. China, las islas de Oceanía (Saipán y Ponapé) y Japón, supieron de su audacia misionera. Eran fundaciones vinculadas a la casa madre y en las que el fuego misionero iba creciendo más y más, con el contacto, preocupación y ayuda a aquellas primeras misioneras.
Fue nombrada comendadora del monasterio y ella misma acompañó a una comunidad que salió para Ponape en las Marianas. En 1931, a petición de 94 monjas, el monasterio se convirtió en un Instituto misionero. Murió en San Sebastián. Fue beatificada el 22 de octubre de 2006 por SS Benedicto XVI.