1 de mayo de 2015

San PEREGRINO LAZIOSI. (c.1265 - 1345).

Que va por el campo. 

Martirologio Romano: En Forlí, en la Emilia, san Peregrino Laziosi, religioso de la Orden de los Siervos de María, que desde su dedicación a la Madre de Dios se distinguió por su amor a Jesucristo y por su solicitud para con los pobres.

Nació en Forlí, Romagna, Italia, en el seno de una familia acomodada. De joven, tomó parte muy activa en la política de su ciudad natal, que pertenecía al partido del antipapa. En 1282, llegó a la ciudad de Forlí, san Felipe Benizzi, con el fin de aplacar los ánimos de la gente después del interdicto del papa Martín IV. Allí san Felipe recibió una bofetada de un joven, que airado no entendía lo que pasaba. Felipe ante la agresión, respondió con dulzura, y esto convirtió a este joven llamado Peregrino, que decidió ingresar en los servitas (que era la misma congregación de Felipe). 
Entre 1290 y 1295 ingresó en los servitas de Siena. Su principio fundamental era el de no detenerse nunca en el camino de la virtud, sino ir siempre adelante. Fue ordenado sacerdote. Regresó a su pueblo para fundar un nuevo monasterio de la Orden; estaba totalmente cambiado y viviendo una vida ascética realmente terrible por sus penitencias (estuvo 30 años sin sentarse); además fue un monje obediente y ejerció una gran actividad caritativa entre los campesinos ayudándoles durante las carestías. Tuvo dones taumatúrgicos. Tuvo cáncer en una pierna y curó milagrosamente la noche antes de que se la amputaran. Murió octogenario en Forlí. Fue canonizado el 27 de diciembre de 1726 por Benedicto XIII. Patrón de Forlí y su diócesis; también es patrón de los enfermos de cáncer y del SIDA.