23 de mayo de 2015

San GUIBERTO DE GEMBLOUX. M. 962.

(Viberto, Wiberto. fr.: Guibert de Gembloux).
Paz famosa.

Martirologio RomanoCerca de Gemboux, en la comarca de Lieja, en Lotaringia, sepultura de san Guiberto, monje, que, habiendo abandonado sus insignias militares y abrazado la disciplina de la vida monástica, construyó un cenobio en un terreno de su heredad, retirándose después al monasterio de Gorze.

Era un noble que nació en la región de Namur en Lorena, que combatió valerosamente en varias guerras; después sintiéndo la llamada de Dios se hizo ermitaño en sus tierras de Gembloux (Brabante) donde fundó, en el 936, un monasterio antes de retirarse a la abadía benedictina de Gorze donde tomó el hábito; así pudo librarse de las muestras de respeto que le prodigaban los monjes de Gembloux y evitar toda forma de complacencia. Había dejado como abad de Gembloux a san Herluino. 
Varias veces tuvo que dejar la quietud de su retiro para defender los derechos del monasterio de Glembloux. Las tierras que había regalado a la abadía formaban parte de un feudo imperial y no faltaron quienes persuadieron al emperador Otón I de que Guiberto no tenía derecho a disponer de ellas. El monarca convocó a Guiberto a la corte para que se justificase: tan bien supo el santo defender sus derechos, que Otón I confirmó por un documento la fundación de la abadía y, más tarde, le concedió grandes privilegios. Pero el documento imperial no bastó para que se dejase en paz a los monjes. El conde de Namur, cuñado de san Guiberto, reclamó, en nombre de su esposa, las tierras de la abadía y confiscó las rentas. Así pues, san Guiberto tuvo que volver, durante algún tiempo, a Gembloux para defender sus derechos y proteger la abadía que había fundado. Aprovechó la ocasión para evangelizar la región y convirtió a muchos de los húngaros y eslavos que se habían establecido ahí, después de la invasión del año 954. 
Guiberto pasó los últimos años de su vida en Gorze, donde sufrió una dolorosa enfermedad. Murió en Gorze, después de prometer, que su cuerpo pertenecería a la abadía de Glembloux. Su tumba se vio honrada con numerosos milagros. Tiene culto local.