5 de mayo de 2015

Beato GREGORIO FRACKOWIAK. (1911 - 1943).

(pol.: Grzegorz Boleslaw Frackowiak).
Vigilante, guardián, que vela

Martirologio Romano: En Dresde, en Alemania, beato Gregorio Frackowiak, religioso de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, quien, encarcelado durante la guerra, después de sufrir por Cristo fue degollado por los enemigos de la fe.

Boleslao nació en Lowenice en Jarocin, Polonia. Religioso profeso de la Sociedad del Verbo Divino. Entró en la Congregación en 1929 siendo ya encuadernador. Al emitir sus votos religiosos tomó el nombre de Gregorio. Fue destinado como portero al Seminario de San José. En 1938 realizó su profesión perpetua. 
Su trabajo estuvo en la imprenta de la congregación, encargado de la encuadernación. Estaba destinado en la casa de Gorna Grupa cuando, en 1939, fue ocupada Polonia por los nazis, la convirtieron éstos en casa de internamiento de los sacerdotes y religiosos arrestados. Los sacerdotes de su comunidad fueron también arrestados pero no así los hermanos, a quienes se les dio licencia para marcharse. Pero el hermano Gregorio prefirió quedarse para atender a los arrestados. Una vez que los arrestados fueron llevados a los campos de concentración, el hermano Gregorio hubo de abandonar Gorna Grupa y volver a su pueblo natal. 
Aquí se dedicó a preparar secretamente a los niños para la primera comunión y a dar catequesis a cuantos podía, así como llevar en secreto la comunión a los enfermos y a otras muchas personas. Los alemanes le obligaron a trabajar en la imprenta de Jarocin. La Gestapo ocupó la imprenta en 1942, tras la repetida aparición de volantes de propaganda anti-nazi. Aunque no estaba implicado personalmente en el asunto y no fue arrestado, el Hno. Gregorio -de propia voluntad y con el consentimiento de los cohermanos- decidió asumir la plena responsabilidad de la iniciativa. Deseaba que sus compañeros de trabajo, la mayoría padres de familia, arrestados y encarcelados, fuesen puestos en libertad. En cuanto se presentó en la Gestapo, todos sus compañeros fueron liberados. Gregorio pasó de cárcel en cárcel, terminando finalmente en Dresde, donde fue decapitado. Su celo apostólico, su entrega al bien de todos y su exquisita caridad le habían granjeado el aprecio de todos. Fue beatificado el 13 de junio de 1999 por san Juan Pablo II.