12 de abril de 2015

San ZENÓN DE VERONA. M. c. 372.

(it.: Zeno o Zenone di Verona).
De mucho vigor. Divino. Sacerdote.

Martirologio Romano: En Verona, en el territorio de Venecia, san Zenón, obispo, que con su trabajo y predicación llevó a la ciudad hasta el bautismo de Cristo.

Obispo de Verona (362-371). Se dice de él que "predicando condujo a Verona al bautismo". Fue obispo ejemplar durante 18 años. Vivió en la época de Juliano el Apóstata, de las herejías arrianas de las que fue un firme adversario, así como del pelagianismo; corrigió algunos abusos litúrgicos y animó a las jóvenes para que hicieran voto de virginidad, aunque permaneciesen en la casa paterna. 
Después de la batalla de Adrianópolis en el 378, los vándalos hicieron tantos cautivos, que convenció a sus diocesanos que ayudasen a sus hermanos de las provincias del norte, y así liberaron a muchos. Vivió la pobreza y la generosidad y grado sumo. Se conservan algunas de sus homilías sobre la Pascua y el bautismo.  Con frecuencia habla en sus sermones de la formación de su clero y de los regalos que sus hermanos en el sacerdocio recibían en Pascua. También hace alusión a las ordenaciones que llevaba a cabo en el tiempo pascual y a la solemne reconciliación de los penitentes, que tenía lugar en Semana Santa. San Ambrosio cuenta que san Zenón había formado en Verona un cuerpo de religiosas que vivían en sus casas y consagraban su virginidad a Dios. El santo obispo fundó y dirigió también un convento, de religiosas propiamente dicho, antes de que san Ambrosio hiciese lo propio en Milán.
El celoso obispo condenó los escandalosos abusos que se cometían en el «ágape» o fiesta del amor, así como la costumbre de interrumpir las misas de difuntos con lamentaciones. Los sermones del santo conservan el recuerdo de muchas costumbres de la época. Según parece, por lo menos en Verona, se practicaba todavía el bautismo de inmersión, pero se calentaba previamente el agua. San Zenón es el único escritor que menciona la costumbre de dar medallas a los bautizados. 
Sufrió tanto en las persecuciones contra los cristianos que se le consideró mártir. Su vida está llena de fabulosas leyendas. Se suele representar a san Zenón con el báculo episcopal del que cuelga un pescado; bien sea por la tradición de que el santo acostumbraba pescar en el río Adige, bien por que ha sido un eminente pescador de hombres. Patrón de Pistoya y Verona.