4 de marzo de 2015

Beatos CRISTÓBAL BALES, ALEJANDRO BLAKE y NICOLÁS HORNER. M. 1590.


Martirologio Romano: En Londres en Iglaterra, beatos Cristóbal Bales, sacerdote, Alejandro Blake y Nicolás Horner, mártires, que durante la persecución de la reina Isabel I recibieron al mismo tiempo la corona de la gloria

Potro de tortura de Topcliffe
Cristóbal Bales o Bayles (que también tomó el nombre de Evers) (1564-1590). Nació en Coniscliff (Durham); y lo enviaron a estudiar a Francia donde conoció el catolicismo. Quiso hacerse sacerdote y estudió en Reims y Roma, pero la enfermedad de la tuberculosis se le agravó con el clima romano y tuvo que regresar a Reims. Terminados los estudios pidió dispensa de edad para ordenarse, y obteniéndola fue ordenado sacerdote en Laón en 1587. 
En el 1588, pasó a Inglaterra y dos años después fue capturado por el famoso Topcliffe. La miseria de su encierro agravó más su debilidad corporal, pues estaba tuberculoso, pero nada pudo superar su coraje y paciencia. Era atormentado cruelmente en la cárcel para obligarlo a admitir que él había dicho la misa y por quién había sido albergado; incluso en una ocasión quedó colgado por las muñecas durante veinticuatro horas.
Finalmente, fue llevado a juicio y declarado culpable de traición a la patria, por haber sido ordenado sacerdote más allá de los mares y por venir a Inglaterra a ejercer su ministerio sacerdotal. Cuando el juez le preguntó, según costumbre, si tenía algo que alegar en su defensa, Bayles respondió que quería hacer una pregunta: «¿Fue san Agustín [de Canterbury], el monje enviado por el Papa de Roma para predicar la fe católica en Inglaterra, culpable de traición en el cumplimiento de esa comisión?» El tribunal respondió en forma negativa. «¿Por qué, entonces» -les preguntó al mártir- «¿me acusan y condenan a mí como traidor por hacer lo mismo que él hizo, y a quien nadie objeta, pero lo mismo podría objetarse contra él?» Se le respondió que la diferencia radicaba en el hecho de que dicha acción se había convertido en tradición en el Derecho Inglés actual. Antes de ser ejecutado en el patíbulo de Fleet Street en Londres, habló a los presentes reconociendo que negaba la supremacía de la corona y encomendándose a sus oraciones. Fue ahorcado y descuartizado. 
El mismo día sufrieron martirio dos seglares relacionados con él: el beato Nicolás Horner que era natural de Grantley, Yorkshire, Inglaterra. Sastre en Londres. Fue detenido por el delito de encubrimiento de sacerdotes católicos. Durante mucho tiempo estuvo encerrado en una celda húmeda, donde contrajo gangrena en una pierna y fue necesario amputar. Se dice que durante esta operación Horner fue favorecido con una visión, que actuó como anestesia para sus sufrimientos. Fue posteriormente liberado.
 Más tarde fue detenido de nuevo por el mismo delito de ocultar a los sacerdotes católicos y haber confeccionado a Alejandro Bayles un jubón, y fue declarado culpable de delito grave y condenado a la pena capital. En la víspera de su ejecución, tuvo una visión de una corona de gloria que pendía sobre su cabeza, lo que le produjo gran arrojo para hacer frente a la prueba del día siguiente. La historia de esta visión se la contó a un amigo, que a su vez se la transmitió por carta al jesuita el beato Roberto Southwell. Fue ahorcado en Smithfield.
También fue ahorcado el beato Alejandro Blake que nació en Londres. Era dueño de una posada y fue ahorcado y descuartizado en Gray's Inn Lane, por haber albergado al sacerdote en su casa. Cristóbal Bales fue beatificado el 15 de diciembre de 1929 por Pío XI, y los dos seglares el 22 de noviembre de 1987 por san Juan Pablo II.