9 de enero de 2015

Santas ÁGATA YI y TERESA KIM. (1823-1840).


Ágata: Buena. Teresa: De la isla de Tera. Cosechadora. Ardiente como el verano

Martirologio Romano: En Seúl, ciudad de Corea, santas mártires santa Ágata Yi, virgen, cuyos padres murieron también mártires, y Teresa Kim, viuda, que, estando en la cárcel, primero fueron azotadas y después degolladas.

Ágata Yi era una joven de Seúl, nacida en 1823, de 17 años, hija de san Agustín Yi Kwang-ho. Sus padres fueron mártires, el año anterior. El ministro Tsio Tieng-bien-i, tomando como pretexto la edad, quiso librarla de la muerte, consiguiendo para ella la prisión; pero en la cárcel padeció horribles torturas, no solo por soportar el hambre y la sed, sino por tener que defenderse de los intentos de violación por parte de los carceleros. 

Teresa Kim, nació en la localidad coreana de Myeoncheon en 1797. Tenía 43 años de edad y era viuda. Era tía paterna del primer sacerdote coreano san Andrés Kim. Había visto morir en prisión por la fe a su marido (José Son Len-ou-ki, no canonizado aun), y ella continuará como viuda dando ejemplos de virtud. Ayunaba con frecuencia y ayudaba en las tareas más humildes a los misioneros. En la persecusión de 1839 estaba en casa del obispo, y no huyó rápidamente, por lo que fue encarcelada.
Las dos mujeres soportaron con paciencia las vejaciones, latigazos y todo género de torturas durante 11 y 7 meses de prisión, respectivamente, hasta que fueron estranguladas o decapitadas en la cárcel de Seúl. Sus restos son venerados en la cripta de la catedral de Seúl.

Fueron canonizada por san Juan Pablo II el 6 de mayo de 1984.