10 de diciembre de 2014

NUESTRA SEÑORA, LA VIRGEN MARÍA DE LORETO


Devoción mariana que trata de rememorar la traslación de la santa casa de Nazareth a Loreto. A partir del siglo XVI, la "Santa Casa de Loreto" que se encuentra en la región italiana de la Marca de Ancona, ha sido un concurrido centro de peregrinación y una instancia de oración de famosos santos como san Franciso Javier, san Francisco de Borja, san Carlos Borromeo, san Luis Gonzaga, y muchos otros más, que dieron devoción de un santuario mariano muy amado en el occidente. 


LEYENDA:

¿Cómo llegó la casa de Nazaret a Loreto, Italia? Hay varias tradiciones. Una piadosa leyenda habla de ángeles que transportaron la casa por los aires. Pero hay documentos que parecen indicar que el responsable del traslado es un comerciante llamado Nicéforo Angelo del siglo XIII. Quizás su apellido inspiró la idea del traslado por medio de ángeles.
Según otra leyenda, el 10 de mayo de 1291, los ángeles levantaron la Santa Casa de Nazaret, donde vivió la Sagra Familia, para llevarla por los aires y dejarla cerca de Trieste. El presbítero Alejandro, párroco de la cercana iglesia de San Jorge, dictaminó que era la casa de Nazaret. En la casa había un crucifijo, hecho por el mismo san Lucas y representaba fidedignamente a Cristo. Nicolás Frangipani, gobernador de Dalmacia, ausente por las guerras, con Rodolfo de Hasburgo apenas regresó, visitó la santa casa y la veneró con todos sus sirvientes. Luego comisionó al presbítero Alejandro y a tres presbíteros más a que fueran a Nazaret para examinar el sitio y comprbar la ausencia de la Santa Casa. Así lo hicieron, y regresaron con informes de que la Casa había tomado vuelo, separándose del sitio donde había estado. 
Sucedió que de Tersatz la casa fue tomada de nuevo por los ángeles y llevada a Recanati, en las Marcas de Ancona, pero como era un sitio infectado de bandoleros, los ángeles la elevaron de nuevo y la dejaron en una colina, una milla de distancia. Pero he aquí que esta tierra era de los hermanos Antici, que queriendo poseer la Santa Casa, se pelearon entre sí, por lo que, una vez más, los ángeles volvieron a tomar la casa para llevarla definitivamente a Loreto, en 1294.
En 1291, los sarracenos conquistaban la Tierra Santa. Quisieron acabar con toda la historia del Cristianismo y la mejor forma para ellos era destruyendo todos los lugares sagrados. Parece que los cruzados llevaron la casa de Nazaret a Tersatto en Croacia, pero cuando este lugar también peligraba fue trasladada hasta Loreto en Italia. 

RECONOCIMIENTOS:

En 1518 el Papa León X emite una bula en la que da por certísima la historia de la Traslación. En 1530 el Papa Clemente VII permite la festividad de la “Traslación de la Santa Casa”, para la ciudad de Loreto. En 1632 Urbano VIII extiende la fiesta a todas las Iglesias de las Marcas. En 1669 Inocencio XII aprueba el oficio propio de la fiesta. El 31 de agosto de este mismo año se introduce en el Martirologio Romano, a 10 de diciembre, con el texto: “"En Loreto de las Marcas, la Traslación de la Casa de Santa María, Madre de Dios, en la que el Verbo se encarnó". En 1724 Benedicto XIII extiende la celebración a toda la Iglesia.
La fecha que se atribuye a su traslado fue la del 10 de diciembre. La gente de Croacia continuó venerando a Nuestra Señora en la réplica de la Santa Casa. Fue tanta su devoción que el Papa Urbano V envió a la gente de Tersatto una imagen de Nuestra Señora en 1367.
 En Loreto, la casa se convirtió en destino de peregrinaciones y se produjeron no pocos milagros que incrementaron su fama. Muchos santos, beatos, y Papas han visitado esta casa. Entre ellos: san Franciso Javier, san Francisco de Borja, san Carlos Borromeo, san Luis Gonzaga, san José Cuperttino, san Juan Bosco. san Francisco de Sales hizo sus votos de celibato en la Santa Casa;  santa Teresa de Lisieux: antes de ir a pedir permiso al Papa para entrar al Carmelo a la edad de 15 años, visitó la Santa Casa; san Maximiliano Kolbe: en su regreso a la ciudad de la Inmaculada, poco antes de ser llevado al campo de concentración; y muchísimos otros santos. El beato Juan XXIII fue el día antes de convocar el Concilio Vaticano II y pidió a la Virgen de Loreto la protección del Concilio. Pablo VI, también fue a Loreto y el beato Juan Pablo II visitó muchas veces la Casa de Loreto y ha tenido allí convenciones de jóvenes y familias.